El Cultivador 2
ner dos tipos de recomenda- ciones para uso de cannabis terapéutico, bien mediante un MD, Medical Doctor (Médico de Cabecera) o bien a través de un DO Doctor in Osteopa- thic Medicine (Osteópata). Una recomendación en papel a la que se le sumaba una tar- jeta con nombre, número de paciente y un número de telé- fono disponible las 24 horas para que en caso de un en- cuentro con la Policía, estos pudiesen verificar la autenti- cidad de la misma. En lo relacionado con la cita con el médico, nos recomen- daba acudir con nuestro his- torial clínico, informarle sobre cómo nos sentaba el cannabis y especificar que problemas eran los que qui- siésemos tratar para saber si nos recomendaba el uso de cannabis de predominancia Sativa durante el día y canna- bis de predominancia Indica para las noches. Nos hacía saber también que los comes- tibles tardan más en hacer efecto, y que obviamente tra- tásemos de evitar fumar y consumiésemos de forma va- porizada, minimizando ries- gos innecesarios causados por el humo de la combustión. En cuanto a las tarjetas identificativas voluntarias, destacaba la tarjeta del Es- tado de California, que se ob- tiene en el Departamento de Salud Pública de California en el condado que corresponda y en ella solo aparece un nú- mero identificativo sin un nombre que lo relacione. La tarjeta estatal, cuenta con un sello que la Policía tiene la obligación de conocer y así re- conocer a dicho ciudadano como un paciente que usa cannabis de forma medicinal y defender al mismo de ser arrestado. Judy también nos advertía que las recomendaciones te- nían fecha de caducidad, es como si en forma de negocio, cada año tuvieses que renovar la recomendación, algunos doctores hacen descuentos al renovar en la misma clínica. Para mayor controversia, los precios se mueven en un am- plio rango, 120$ hasta 45$ en algunos casos. Para terminar nos daba al- gunos consejos cívicos, como el evitar problemas, o ser conscientes de las pruebas de cultivo que pudiésemos tirar a la basura, restos de plantas, tierra, recipientes. Mantener buenas relaciones con los ve- cinos, evitar filtraciones de olores, ya que aunque algu- nos amamos el olor del can- nabis, hay gente a la que no le resulta agradable, no guar- dar armas de fuego cerca de ninguna actividad relacio- nada con el cannabis, no con- ducir fumando, no robar electricidad... Finalizada su parte de la clase, Judy dio paso a James Clark un abogado que durante la última década ha luchado por proteger los derechos de las víctimas de la “Guerra con- tra las Drogas” en América, focalizando su carrera profe- sional en defender a personas acusadas de infracciones rela- cionadas con el cannabis y sobre todo en el ámbito del cannabis medicinal. Su clase, como él nos decía, trataba de hacernos llegar la información sobre la legalidad del cannabis en California. Además, junto con el cuaderno de apuntes de clase, en el que aparecían las leyes por escrito, conseguía que reuniésemos los conocimientos necesarios a la hora de involucrarnos en la in- dustria de una forma más que satisfactoria. Comenzaba entonces con una introducción sobre los distintos tipos de leyes para centrarse en las leyes estata- les (diferentes en cada es- tado) y la ley federal (la misma en toda la nación), hablándonos sobre la Supre- macy Clause (Cláusula de Su- premacía) en la cual se dice que la Ley Federal “triunfa” sobre la Ley Estatal. Sin em- bargo en el caso del cannabis medicinal, el Estado de Cali- fornia tiene la última deci- sión a la hora de interponer una acusación sobre alguien y es más permisivo bajo de- terminadas circunstancias, un diferente número de plan- tas en cada condado, distin- tas cantidades... Aun así, sigue habiendo una notable confusión a la hora de la jurisdicción relacionada con el cannabis entre el es- tado y la nación ya que cuando estás en California estás también a la vez en los EEUU, y hay una gran canti- dad de espacios que son pro- piedad nacional. Parques nacionales, como el Golden Gate Park de San Francisco, sus playas y demás espacios en los que puede que haya algún paciente usando su can- nabis medicinal. Es entonces cuando alguno de estos pa- cientes, a pesar de ser posee- dor de una recomendación legal para el uso de cannabis y estar en el estado califor- niano, ha tenido problemas con agentes federales que Para mayor controver- sia, los precios se mue- ven en un amplio rango, 120$ hasta 45$ en algu- nos casos. 56 cultura cannábica
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1