El Cultivador 20
Si estuviese regulada se po- dría invertir y exigir grandes investigaciones sobre los efec- tos por consumo y saber cien- tíficamente de las ventajas o desventajas de su uso tera- péutico o médico. Recordemos que en la naturaleza existen muy pocas plantas que puedan competir con la enorme can- tidad de usos médicos e in- dustriales que tiene el canna- bis. La regulación permitiría y daría acceso a muchas más investigaciones de las actuales. No es simplemente mi opinión, después de saber del currículo de esta planta, es difícil en- contrar otra que se asemeje en cuanto a aprovechamiento y utilidad. Regular la marihuana es sen- cillamente poner orden donde hay desorden. Porque guste o no guste este humo no va a desaparecer. Regular tampoco es decir categóricamente que consumir marihuana sea bue- no, regular hace que lo que ya se está haciendo por parte del ciudadano no sea una acción ilegal o clandestina, y que ese mismo consumidor pueda es- tar bien informado y sea cons- ciente de lo que le puede pro- porcionar su consumo para bien o para mal. Profesionalmente, regular la marihuana abriría y daría ac- ceso a muchos profesionales y empresarios no consumido- res de cannabis que también tienen se derecho a poder tra- bajar o crear puestos de trabajo y riqueza sin tener que ser es- pecialmente consumidores y con todas las ventajas y com- petencias, como cualquier otro producto o sustancia que sí cuenta con un estatus de legal y regulado. No se entendería que no se aceptasen a profesionales en la industria del vino porque sim- plemente no les gusta el con- sumo de ese caldo o por ser abstemios. La industria de la marihuana está necesitada de profesionales justamente para eso, para que madure profe- sionalmente. Se echa en falta a empresarios que vean en este sector un nuevo nicho de mer- cado, apostando por él, creando puestos de trabajo, riqueza in- dustrial y por lo tanto generando más impuestos. Regular también es dar la ra- zón a esos entendidos de la di- námica policial y judicial que argumentan que otra forma de ver el consumo de lamarihuana acabaría conmuchas horas uti- lizadas de estas instituciones. La persecución a los consumi- dores por parte de las autori- dades y juzgados, por el mero en la naturaleza existen muy pocas plantas que puedan competir con la enorme cantidad de usos médicos e industriales que tiene el cannabis Regular la marihuana es sencillamente poner orden donde hay desorden 21 industria cannábica
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