El Cultivador 20
30 cultivo exterior tanto, teniendo en cuenta los dos puntos anteriores, care- cería de sentido escoger va- riedades con un crecimiento desmesurado si no disponemos de grandes macetas o no que- remos que las plantas crezcan demasiado. Por poner un ejem- plo, no sería lomás aconsejable poner una sativa tailandesa pura en una maceta de diez li- tros a principios de abril, ya que estas variedades suelen crecer mucho y necesitaría un trasplante a otra de mayor ta- maño para no detener su des- arrollo. En este sentido, po- demos jugar un poco con los tiempos de cada variedad. Aun- que lo más aconsejable es po- ner las sativas más tarde para no crezcan demasiado, también podemos plantar índicas a principios de julio si queremos reducir los tiempos de cultivo, ya que, si son bastante rápidas, estarán listas para cosechar en unos tres meses. Con respecto a las autoflore- cientes, si las condiciones cli- máticas lo permiten, se pueden poner en exterior un poco an- tes, a mediados de marzo apro- ximadamente. Estas varieda- des, aunque florecen con in- dependencia del número de horas de luz que reciban, ne- cesitan una intensidad lumí- nica considerable para des- arrollarse de forma óptima y, dado que en los meses de in- vierno ésta es menor debido al ángulo de incidencia de la radiación solar, plantarlas an- tes de esta época también sería contraproducente porque arro- jarían una producción muy re- ducida. Esta fecha también puede variar ligeramente de- pendiendo del punto de Es- paña en el que nos encontre- mos, ya que no hay que olvidar que en el sur la intensidad lu- mínica es mayor. Condiciones climáticas El clima de la zona en la que estemos será otro de los fac- tores determinantes a la hora de considerar el tamaño idóneo de nuestras plantas y la varie- dad adecuada. Por ejemplo, si vivimos en una zona en la que las tormentas de verano son fuertes y habituales, es bastante práctico que el tamaño de los contenedores no sobrepase los cincuenta o sesenta litros, ya que en caso de que las éstas se acompañen de fuertes vientos o granizo, podremos resguar- darlas dentro de casa o en el porche o lavadero si dispone- mos de ellos. Asimismo, si las lluvias son habituales, esco- geremos variedades resistentes a los hongos. Si por el contrario vives en un clima más bien caluroso, lo más conveniente sería plan- tar variedades con cierta re- sistencia a la sequía. Además, también es recomendable que los macetas sean de un color claro o que estén cubiertas por algún tipo de material que las proteja del calor, como carto- nes o plásticos. En algunos puntos de España, las tempe- raturas que se alcanzan bajo el sol del mediodía superan fácilmente los cuarenta y cinco grados, así que en el interior de una maceta pueden sobre- pasarse fácilmente los cincuen- ta. Estas temperaturas tan ele- vadas son perjudiciales para las raíces y hacen que las plan- tas transpiren más incremen- tando su necesidad de agua. Además, si tu terraza está si- tuada en un ático o es total- mente abierta y no tiene pare- des que la protejan del viento, o si éste suele ser demasiado fuerte en tu zona, lo ideal sería que colocarás algún tipo de panel protector en el lado que menos luz le reste al cultivo. El viento deshidrata la parte aérea de las plantas haciendo que su demanda de agua sea mayor e incrementado el riesgo de deshidratación. Tierra, agua y nutrientes El sustrato empleado para cultivar en exterior, por lo ge- neral, es el mismo que para in- terior. Sin embargo, si vivimos en una zona calurosa o con fuertes vientos, dado lo ante- riormente explicado, debería- mos considerar la posibilidad de añadir algún material que aumente la retención de agua sin comprometer la aireación como polímeros, por ejemplo. podemos plantar índicas a principios de julio si queremos reducir los tiempos de cultivo se puede cubrir el sustrato con algún tipo de tela impermeable y transpirable para que la maceta conserve mejor la humedad.
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