El Cultivador 20

viajes de la ayahuasca. Es cu- rioso que dichos colores sean representados en los cuadros de unmodo tan plano. El dibujo además, tiene cierto aire infantil, recuerda al dibujo de un niño, aunque le gana en la atención al detalle. Parece más que aquí la pericia técnica se dejara apar- te para preponderar la calidad de la obra como documento gráfico o, quizás lo que ocurra sea que prime la necesidad de expresar. Sea como fuere, parece que el lenguaje visual de Ama- ringo ayuda a sustentar la at- mósfera mágica y surreal, oní- rica, de la obra pictórica, nos acerca un poco más a lo que podría ser nuestra alucinación visual derivada del consumo. Su colorismo exótico nos trans- porta a las selvas más salvajes y transmiten incluso la sensa- ción de eco que allí se nota. Es como si ver un cuadro de Ama- ringo te hiciera creer que no es raro que de repente escuches a un pájaro tropical cantando en las alturas de los árboles. La música está ligada al ritual. No sólo pueden rastrear la apa- rición de instrumentos en las pinturas de Pablo Amaringo, sino que no puede pasarse por alto la presencia de los cánticos (ícaros) en estos rituales. Para una experiencia sensorial hay que prepararse de forma sen- sorial y para colaborar a inducir el comienzo del viaje se canta, casi como un mantra. Un ícaro además tiene la capacidad de un potente antibiótico, ya que es usado para curar enferme- dades y protege el espíritu de ataques de otros espíritus que pretenden desestabilizarnos y provocarnos un mal viaje: Muchos vegetalistas cantan los ícaros (…) para prote- gerse a ellos mismos de las visiones enemigas y para fortalecer el poder de sus propias visiones. Habitual, asimismo, es la apa- rición de los eruditos vegeta- listas, de diversas identidades, que representan la importancia del saber farmacéutico y botá- nico de la flora autóctona. Tam- bién abunda la personificación o animalización de la planta, siempre partiendo de la premisa de que todo ser vivo tiene espí- ritu, dando a entender que la forma que te es otorgada no importa, salvo por los atributos que se le asocian. Por ejemplo, la planta chacruna es repre- sentada con la serpiente, a la que pueden asociarse diversos atributos: La serpiente de la chacruna, de brillantes y luminosos co- lores. De su boca sale una radiación violeta rodeada de rayos azules. La serpiente de la chacruna penetra en la serpiente de la ayahuasca, produciendo el efecto visio- nario de estas dos plantas. Sus viajes están plagados de personajes, que rápidamente reconoce y localiza en la mito- logía de la ayahuasca, ya sean hadas, sílfides, personalizacio- nes de plantas o personajes de- dicados a una planta en con- creto. En principio, mi preten- sión era poder elaborar una ge- nealogía de los personajes de la mitología de la ayahuasca, 75 pensamiento psicodélico Para una experiencia sensorial hay que prepararse de forma sensorial y para colaborar a inducir el comienzo del viaje se canta Sus viajes están plagados de personajes, que rápidamente reconoce y localiza en la mitología de la ayahuasca

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1