El Cultivador 20

A quel día nos co- mentaba que esa semana nos haríamos la tí- pica foto de gru- po con nuestros instructores en el Grow Lab (laboratorio de crecimiento), el aula donde se impartían las clases de aquel curso y en la que bajo un foco de 1000 vatios se mantenían en crecimiento algunas de las plantas madre que utilizábamos durante las clases prácticas. De seguido, daba paso a Joey Ereneta, nuestro instructor, quien para empezar nos recor- daba algunos de los puntos más importantes sobre los te- mas vistos en la clase anterior: nutrientes, mezclas, pH, dife- rentes sistemas de riego, etc. (para leer dicha clase puedes acudir a El Cultivador 18 y 19 en www.elcultivador.com) . A continuación, nos contaba que en dicha clase trataríamos distintos temas para conseguir llegar a “cultivar de forma se- gura y responsable” y que al final de la misma, nos intro- duciría los detalles sobre el Class Project (proyecto de cla- se), que consistía en que cada uno de los alumnos creásemos un proyecto de cultivo en inte- rior (ya fuese ficticio o real), para entregarlo cuando finali- zase el curso. El Sr. Ereneta, nos transmitía que desde Oaksterdam Uni- versity pretendían que no sólo supiéramos cual era el equi- pamiento adecuado para el cul- tivo en interior, sino que a la hora de montar un futuro cul- tivo (o mejorar uno actual), lo hiciéramos de forma respon- sable, con la seguridad de pro- tegernos de ser descubiertos, minimizando los riesgos de su- frir lesiones... y de forma tal que ante un hipotético juicio, se pudiese demostrar que en nuestro cultivo se han tenido en mente, por ejemplo, aspec- tos de seguridad eléctrica o contra incendios. Uno de los consejos más im- portantes que nos daba era que no se tengan armas (pistolas, navajas, etc.) u otros elementos que pudiesen ser considerados como armas por los agentes del orden (bates de béisbol, ar- cos, ballestas, etc.) en las cer- canías de cualquier cultivo o actividad relacionada con el cannabis. Esto nos lo comentaba porque a pesar de que en EE.UU. tie- nen el derecho de portar armas para defensa propia o para ca- zar (y aunque para muchos de los alumnos el hecho de no te- nerlas puede que fuese un con- sejo equivocado), se había de- mostrado que en caso de llegar a un juicio en el que se mues- tran fotografías de rifles (in- cluso siendo de caza y estando guardados bajo llave en un ar- mario), o por ejemplo de un bate para jugar al béisbol (col- gado tras una puerta porque se use de vez en cuando), pue- den llevar a que seamos vistos como traficantes peligrosos o dar que pensar que vayamos a causar actos violentos asociados con estos artilugios. En cuanto a la zonificación, nuestro instructor nos hacía 78 cultura cannábica Como de costumbre, la cuarta clase del Indoor Horticulture Semester (se- mestre de horticultura de interior) de Oaksterdam University, comenzaba con una introducción por parte de Kas- sim Macauley, nuestro tutor durante el curso. Uno de los consejos más importantes era que no se tengan armas en las cercanías de cualquier cultivo o actividad relacionada con el cannabis Semestre de horticultura interior 4.ª clase, 1.ª parte por A. Flores Verdes Cultivar de forma segura y responsable

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