El Cultivador 21

C ada vez son más los interesados en uti- lizar la marihuana de forma culinaria. Atrás quedaron los días en los que las galletas y bizcochos buscaban el efecto psicotrópico con más o menos fortuna, en los que el sabor era lo de menos y la mezcla con otras drogas provocaba efectos no deseados. Por suerte, todo esto ha cambiado y cocinar con marihuana ya no es sólo para los considerados “fumetas”. Aho- ra, cocineros vanguardistas están experimentando con las posi- bilidades culinarias del cannabis, animados por las recientes leyes aperturistas en EE.UU. , que no solamente nutre el mercado con este especial ingrediente de for- ma creativa sino que ven tam- bién en él una nueva salida pro- fesional con muy buena pers- pectiva económica y además to- talmente legal. Cocinar con marihuana siem- pre ha tenido dos grandes pro- blemas: qué cantidad utilizar por comensal y cómo prepararla para que la receta tenga real- mente buen sabor, un hándicap demasiado grande que frenaba el consumo de productos reali- zados con esta sustancia. Cada cepa es distinta, con sus pecu- liares efectos, sabores y olores. Cómo está cultivada y curada determina la otra parte que pro- porciona a cada planta sus par- ticulares. ¿Cómo se resuelven entonces tantas ecuaciones para llegar a realizar un plato digno de la alta cocina? Pues no hay otro modo más que experimen- tar con la planta como si de un científico se tratara. Para con- trolar los efectos de las sustan- cias que alteran el estado de ánimo (los cannabinoides), es preciso realizar numerosas prue- bas y utilizar la marihuana di- suelta en alguna grasa como la mantequilla o el aceite. Entrantes Esta corriente emergente de cocinar con cannabis se remonta unos cuantos años atrás, alre- dedor de 2010, cuando se pu- blicó en el New York Times un artículo sobre la influencia que había tenido lamarihuana como inspiradora de la alta cocina a través de cocineros y otros miembros del personal de coci- na. Y es que no era ningún se- creto que muchos de estos tra- bajadores que terminaban sus largos turnos se reunían en otros locales para disfrutar de la co- mida, beber sin reparos y fu- marse sus porritos en un am- biente propicio. El primer plato Colorado ha sido el estado abanderado de esta nueva co- rriente, seguido de la ciudad de 62 investigación La industria cannábica se frota las manos con este nuevo vellocino de oro. No era de extrañar que en algún momento se unieran en una perfecta conjunción el arte de la cocina con nuestra querida marihuana. El ser humano siempre está tras la búsqueda de nuevas sensaciones y esta faceta del cannabis, aún por explorar, se ha convertido en un nuevo mundo a conquistar, tanto por los paladares más exigentes como por los bolsillos más voraces. La alta cocina cannábica El nuevo lobby de la en EE.UU . porWism y Extraccion utilizada para cocinar

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