El Cultivador 21

música, las flores, los placeres, el castigo a los vicios y la en- carnación del Sol del crepús- culo; estaba relacionado con la fertilidad agrícola.” La culturamexica era heredera de los presupuestos que sus- tentaban las sociedades meso- americanas anteriores. Asimis- mo, la religión mantiene las mismas preocupaciones de cul- turas pasadas, la naturaleza como productora. Esta religión creía en una concepción dual del mundo, encarnada en dos fuerzas diferenciadas y opues- tas: la luz, caliente y luminosa, que se corresponde con el sol y el cielo; y la fuerza oscura y hú- meda, que se corresponde con la tierra. Tal dualidad también puede observarse en la expre- sión del género, siendo la pri- mera fuerza de características masculinas y la segunda de ca- racterísticas femeninas, por aquellamilenaria relación entre la fecundidad, la feminidad y la tierra. Los dioses en la religión azteca reúnen en sus personas dicha dicotomía de fuerzas y puede, dado el caso, habitar en el cuerpo de algún humano. Tal creencia sirve de excusa para realizar prácticas religiosas como los sacrificios humanos. Siguiendo con la información proporcionada por el Museo Arqueológico de México, se ob- serva en la descripción la im- portancia de la representación de la naturaleza, no sólo en flo- res de distintas características, sino en la importancia de ele- mentos como el Sol –vital en el desarrollo de la vida-: “En esta escultura el dios lleva una máscara, un pec- toral y ajorcas. Su cuerpo, cubierto por un sencillo bra- guero o máxtlatl, está tapi- zado con flores con propie- dades psicotrópicas, como la nicotiana, el ololiuhqui o la datura. Reposa sobre un asiento decorado con flores, mariposas y el glifo del calor del sol.” Tiene el cuerpo lleno de flores y hongos de diversas formas, que brotan de él. No existe con- senso a la hora de interpretar el sentido iconográfico con el que se adhirieron las flores y hongos a la pieza escultórica. Haciéndome eco de opiniones de afamados estudiosos de la pieza, he de comentar que tanto existen opiniones de experto que identifican las flores y hon- gos con especies usadas con fi- nes alucinógenos, hasta los que mantienen que no existe infor- mación suficiente –pues no pa- recen descritos con detalle-, para establecer tal conexión. En conclusión, parece que, en general, ha sido defendida con argumentos más sólidos, basa- dos en documentación de la época (Códices, tradición oral), la premisa que defiende la na- turaleza psicotrópica de la pieza. 75 pensamiento psicodélico Otro Xochipilli Hay una planta que llaman cóatl xoxouhqui, y cría una semilla llamada ololihuqui; esta semilla emborracha y enloquece

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