El Cultivador 24
cuarentena (podéis leer más sobre este tema en el artículo de la clase sobre esquejes pu- blicado en el número 15 de El Cultivador ) antes de introdu- cirlas en nuestro cuarto de cultivo final. Otro de los factores negativos de los esquejes es que siempre habrá fuentes poco fiables que puedan suministrar genéticas que no son realmente lo que prometen ser. A veces, nos de- cía, hay gente que hace muchos esquejes y se equivoca al eti- quetarlos, y otras puede que la genética que estemos bus- cando no sea exactamente la que se nos ofrezca o que le falte la cualidad determinada que pretendíamos encontrar en ella. Para prevenir estos supuestos y para poder abastecer nuestro propio jardín de forma conti- nuada y eficiente, el mejor re- medio es aprender a hacerse cada uno sus propios esquejes. A continuación, Mr. McCa- theran nos introducía las par- ticularidades de los cubos de lana de roca como medio de cultivo que íbamos a utilizar para enraizar los clones que sacaríamos posteriormente en la parte de práctica de la clase. Los cubos de lana de roca pueden ser utilizados como medios de cultivo por sí mis- mos o pueden trasplantarse en otros medios de cultivo, ya sea tierra, fibra de coco, pellets de arcilla expandida, otro cubo de lana de roca de mayor ta- maño… A pesar de ser amplia- mente utilizados, sonmuy con- taminantes, además, cuando están secos desprenden fibras minúsculas muy perjudiciales para la salud al ser respiradas, lo que hace imprescindible el uso de mascarillas así como el de guantes para su manejo, al ser también irritantes para la piel, como alternativa reco- mendaría los jiffys de fibra de coco o turba prensada. En este punto es muy impor- tante saber también que la lana de roca, a diferencia de la tierra, la fibra de coco, la perlita... es un medio de cultivo alcalino con un pH de 8,4 por lo que debido a que las plantas de can- nabis crecen de forma óptima en rangos ligeramente ácidos (entre pH 5,5 y 6,5), habrá que reducir el pH de la lana de roca antes de utilizarla para enraizar nuestros futuros esquejes. Para ello, verteremos en un recipiente una cantidad de agua un pocomayor al volumen equi- valente de los cubos de lana de roca que necesitemos, a la que la bajaremos el pH hasta 4,0 antes de sumergir los cubos, quedando el agua un poco por encima de estos. Esta operación debe ser llevada a cabo de doce a veinticuatro horas antes de que vayamos a utilizar los cubos, para así conseguir que la alca- linidad baje de forma gradual. Una vez pasado este tiempo simplemente bastará con com- probar con un medidor de pH que el agua se encuentra en el rango deseado para poder em- pezar a sacar los cubos, api- lándolos unos encima de otros y dejando que escurran toda el agua. Lo que queremos es que haya tanto oxígeno como agua presentes en el medio, por lo que si estos están llenos de agua, saturados, se reduce la cantidad de oxígeno presen- te, lo que haría que el tallo del 55 cultura cannábica Añadir mínimas cantidades de mezcla de nutrientes al agua en la que se sumergen los cubos es una idea acertada Las raíces crecen de los laterales del tallo y no de la parte de abajo (Marijuana Grower's Handbook, Ed Rosenthal)
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