El Cultivador 24

60 cultivo CBD-rich Mientras esto ocurría, seguía- mos testeando el resto de va- riedades cruzadas, confirman- do que el macho estaba muy presente en todas ellas. En prácticamente todos los casos, especialmente con Cannatonic, Juanita y con el F2, había ejem- plares resultantes que no nos convencían. Los eliminamos y analizamos el contenido de cannabinoides para continuar trabajando con ejemplares se- leccionados que sí nos habían gustado. A bote pronto encontramos una considerable variabilidad en los contenidos de THC:CBD en las diferentes descendencias, lo que hizo que nos centráramos en seleccionar aquellos ejem- plares con unmayor contenido en CBD. Continuamos cruzán- dolos y retrocruzándolos entre sí, para intentar fijar esta ca- racterística. Hermafroditismo inesperado Hace algo menos de un año tuvimos nuestro primer con- tratiempo serio. Estábamos tes- teando los resultados de estos cruces y algún que otro cruce nuevo, de segunda y tercera ge- neración, cuando, poco antes de llevar a cabo la cosecha, per- cibimos que algunos ejemplares estaban polinizados y habían comenzado a desarrollar semi- llas en sus cálices. Aquí comenzó el jaleo. Lo primero que hicimos fue observar detalladamente cada ejemplar que había en el ar- mario. No encontrábamos las flores macho por ningún sitio. Una vez estuvieron secas, vol- vimos a mirar cada parte de los cogollos sin encontrar nin- guna explicación lógica al res- pecto (cuando las flores están secas resulta mucho más sen- cillo encontrar eso que vul- garmente denominamos “pla- tanitos”). Como en aquel armario tam- bién había algunos ejemplares sin CBD que habíamos femini- zado para testearlos, atribuimos el hermafroditismo a los mis- mos y continuamos con nues- tras labores. Sin embargo, hace unas semanas se confirmaron algunos de nuestros peoresmie- dos. No habíamos encontrado las flores macho pero seguíamos conservando dudas. No querí- amos continuar trabajando con algo que no sabíamos al 99% (podremos fundamentarlo al 100% cuando dispongamos de unas instalaciones y espacio acordes a la tarea) que se trataba de un material genético ade- cuado. Así que llevamos a cabo dos cultivos diferenciados, en entornos que no tenían mucho que ver, y les provocamos dife- rentes tipos de estrés a los ejem- plares resultantes del cruce de CBD α con ejemplares que tam- bién contenían cannabidiol. Desde estrés hídrico hasta estrés lumínico, pasando por estrés alimenticio y climatológico. Et voilá! Las flores macho comen- zaron a aparecer por doquier. Como las floresmacho salieron en prácticamente toda la des- cendencia femenina de los cru- ces (aunque no en todos los ejemplares, ojo), estábamos prácticamente seguros de que el problema estaba en el macho. Si no, ¿cómo es posible que va- riedades tan diferenciadas como Big Bud CBD y Juanita la La- grimosa desarrollaran flores macho en su descendencia? No cabía duda. Después de más de tres años cultivando y seleccionando va- riedades ricas en cannabidiol, y de dos años cruzándolas en- tre sí y analizando decenas de Como las flores macho salieron en prácticamente toda la descendencia femenina de los cruces, estábamos seguros de que el problema estaba en el macho Pepi Diferentes F2

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