El Cultivador 24

62 cultivo CBD-rich ejemplares resultantes, tenía- mos que tomar una decisión drástica: había que comenzar otra vez. Aunque hemos seleccionado un ejemplar de Pepi (entre casi un centenar de pruebas), por su fortaleza, cantidad de CBD y su bien definida sexualidad, que no ha cedido ante ninguna inclemencia, y también hemos hecho lo propio con uno de los F2, el resto de semillas y gené- ticas vivas han sido descartadas. Miles de semillas, decenas de ejemplares y muchos meses de trabajo se han ido directamente a la basura. Como probablemente haya al- guien que se esté preguntando ¿pero por qué no seguís traba- jando con los ejemplares que no han desarrollado hermafro- ditismo para sacar esta carac- terística del batiburrillo gené- tico?, diré que no tenemos ni los medios ni la capacidad para llevar a cabo esta tarea. Los ejemplares que llegan a nuestras manos en forma de semillas tienen un pasado incierto que nunca está del todo claro (apro- vecho para señalar que comien- za a ser imprescindible que las casas de semillas hablen abierta y específicamente sobre la as- cendencia real de sus semillas, pues el cultivador tiene derecho a saber qué es exactamente lo que está cultivando), y nosotros no estamos capacitados para no sólo descubrir los problemas intrínsecos de esa crianza, sino para aislar el hermafroditismo de la ecuación. Volver al principio Después de hablarlo con mu- cha calma, decidimos conservar estos dos magníficos ejemplares para poder trabajar con ellos en un futuro (esperemos) no muy lejano y, por ahora, mien- tras dispongamos de unos re- cursos y tiempo limitados, tra- bajar exhaustivamente en se- leccionar nuevos ejemplares que no arrojen hermafroditis- mo, para volver a nuestra tarea de fijar el CBD en toda la des- cendencia. También le hemos dado mu- chos vueltas a este artículo por el delicado tema que trata, pero como nos habíamos compro- metido a hablar de los resulta- dos de estos dos años de cruce y crianza, estábamos en deuda con vosotros. Además, creemos que este contenido puede ser de utilidad para otros seleccio- nadores y criadores de CBD que, al igual que hará CBD- rich.org de ahora en adelante, deben tener especial cuidado con el potencial hermafroditis- mo de los ejemplares con los que estén trabajando. La verdad, queridos lectores, ha sido una difícil decisión, pero tenemos la suerte de no depen- der de objetivos impuestos, de fechas, de la necesidad de ren- tabilizar nuestros esfuerzos o mercantilizar nuestro trabajo. Sí, ha sido un palo tener que deshacernos de todas esas ge- néticas y tener que empezar de nuevo el trabajo de selección, pero, para ser sinceros, estamos gozando considerablemente del regreso a los comienzos. Todo aquel peso derivado de la crian- za, aquella responsabilidad, se ha transformado en ilusión. Te- nemos un sinfín de genéticas ricas en CBD que han llegado hasta nuestras manos y el agra- dable trabajo de testearlas y se- leccionarlas por delante. Es posible que necesitemos dos o tres años más para dis- poner de semillas CBD con las que estemos plenamente satis- fechos. Necesitamos, aproxi- madamente, seis generaciones para fijar el rasgo del CBD en la descendencia de una genética en concreto, y seguimos bus- cando la genética que realmente cautive nuestro corazón, no sólo por su CBD, sino por su aroma, su sabor, su estructura, su vigor y, sobre cualquier otra cosa, su definida sexualidad. No es un adiós, es un hasta la vista. Deseadnos suerte. Miles de semillas, decenas de ejemplares y muchos meses de trabajo se han ido directamente a la basura Pepi

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