El Cultivador 25

30 cultivo exterior con una buena capacidad de aireación y de retención de hu- medad. Es decir, tiene que ser un sustrato o suelo que permita la retención del agua de riego sin quedar anegado, ya que una falta de aire propicia la aparición de enfermedades. A nivel práctico, esto se traduce en que si cultivamos en mace- tas, tendremos que poner algún material que actúe como dre- naje en el fondo de las mismas. Lo más habitual es utilizar ar- lita. También tendremos que utilizar un sustrato que no se seque ni se apelmace dema- siado. Normalmente, las mez- clas de turbas con fibra de coco que suelen vender en los grows van bastante bien. El coco solo no es muy recomendable, ya que se seca con bastante faci- lidad. Si cultivamos en tierra madre, debemos haber acon- dicionado el suelo mediante la adición de las enmiendas ne- cesarias siempre y cuando no sea apto para el cultivo, y ha- yamos labrado previamente a una buena profundidad. Ade- más, añadir al sustrato hongos beneficiosos para el cultivo como pueden ser el trichoder- ma o los formadores de mico- rriza, ayudará a prevenir las enfermedades fungosas de for- ma efectiva. Éste es uno de los puntos más importantes, ya que si las raíces no se desarrollan, también deja de hacerlo la parte aérea de la planta, por lo que no debes es- catimar en dinero o esfuerzo a la hora de lograr un buen en- torno para el desarrollo radi- cular. Trasplantes Una vez tengamos preparado el suelo o sustrato con el que vamos a trabajar, llega el mo- mento de plantar. Si partes desde semilla, lo más aconse- jable es germinar en interior y poner las plantas en las macetas o el suelo cuando ya sean plán- tulas o plantones con el tercer par de hojas. De esta forma las tendremos mucho más con- troladas y evitaremos cualquier contratiempo que pueda surgir. Hay que tener en cuenta que las plántulas sonmás delicadas que los ejemplares adultos y que un problema durante la germinación suele acabar en la muerte. En cuanto al trasplante a tierra o maceta, lo haremos necesariamente al atardecer. De esta forma la plantas ten- drán toda la noche para acli- matarse al exterior y a la luz y calor diurnos conforme vaya amaneciendo. Dejar una plan- ta o esqueje recién trasplan- tado a pleno sol, le causará un gran estrés, pudiendo lle- gar a producirle incluso la muerte. De hecho, si tienes la posibilidad, lo mejor es de- jar que las plantas pasen un par de días en exterior en al- gún lugar sombreado para que puedan aclimatarse len- tamente a sus nuevas condi- ciones ambientales. Realizar varios trasplantes antes de poner las plantas en el contenedor definitivo o, en tierra, para estimular su creci- miento, es una práctica muy aconsejable que favorece el desarrollo radicular. Esta téc- nica es válida para todo tipo de variedades excepto las au- toflorecientes, que no toleran muy bien los trasplantes, por lo que es mejor plantarlas di- rectamente en la maceta defi- nitiva o no hacer más de uno. La poda Durante la etapa de creci- miento daremos forma a nues- tras plantas mediante la poda. La forma en que la llevemos a cabo dependerá de nuestro ob- jetivo. Si queremos estimular el crecimiento vertical, poda- remos sólo las ramas bajas du- rante las primeras semanas de la fase vegetativa. De este modo el desarrollo vertical de la plan- ta se ve estimulado. Asimismo, El trasplante a tierra o maceta lo haremos necesariamente al atardecer Un crecimiento óptimo propicia una floración abundante

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