El Cultivador 25
32 cultivo exterior ción más recomendable para el abonado suele ser el fertili- zante en polvo. Dos de los me- jores fertilizantes para el cre- cimiento, que podemos encon- trar en este formato, son el humus de lombriz y el guano de pingüino. Ambos son de origen biológico, por lo que podemos aplicarlos en las can- tidades indicadas por la em- presa envasadora sin problema. Si te decides a utilizar el de pingüino, debes tener en cuenta que es bastante fuerte y que una aplicación excesiva podría causar alteraciones y afectar negativamente al sabor final de la cosecha. En cuanto a la forma de suministrarlos, lo más aconsejable es mezclarlos con el sustrato o la tierra que vayamos a emplear para el cul- tivo, junto con otros abonos de lenta absorción que se aña- dan para la floración. También sería recomendable una segun- da aplicación, un par de se- mana antes de que el cultivo empiece la floración, para ga- rantizar que entra en esta fase con las reservas de nitrógeno necesarias. La calidad del agua de riego influye directamente sobre la solubilidad de los nutrientes y la capacidad de absorción de los mismos por parte del sis- tema radicular. Si no utilizamos un agua de buena calidad, con un pH ajustado y una EC que no interfiera negativamente en la nutrición del cultivo, de nada nos servirá haber invertido es- fuerzo en todos los puntos an- teriores. Como ya sabrás, un agua de buena calidad para el cultivo de cannabis tiene el pH alrededor de 6,5 y una EC de entre 0,4 y 0,6 mS. Si los valo- res del agua de la que dispo- nemos se alejan demasiado de estos, habremos de corregirlos antes de regar para evitar des- equilibrios que puedan favo- recer la acumulación de sales en el sustrato. En lo referente al riego, es más que obvio que debe tener la frecuencia necesaria y que se debe impedir la falta o exceso de agua, para que las plantas prosperen con normalidad. Ambas situaciones detienen el desarrollo y facilitan la apari- ción de plagas y enfermedades, por lo que hay que evitarlas a toda costa. Preventivos y fitosanitarios Tal como he explicado ante- riormente, la aplicación de pre- ventivos dependerá de las con- diciones climatológicas. Si el clima es húmedo y lluvioso, enfocaremos las labores de pre- vención a evitar el contagio y dispersión de hongos y, si es seco y caluroso, a impedir en la medida de lo posible la ac- ción de las plagas. El creci- miento es una etapa del des- arrollo de la planta que nos permite la aplicación de fito- sanitarios sin que ello pueda causar problemas si se realiza racionalmente. Durante la flo- ración, es algo más complicado su uso, ya que se debe procurar no mojar los cogollos para no favorecer la podredumbre de los mismos. Por tanto, es acon- sejable realizar una primera aplicación de los preventivos necesarios en las primeras se- manas de crecimiento para que su acción surta efecto durante la fase vegetativa y, una se- gunda, al final de esta fase o al empezar la floración, para pre- venir las plagas y enfermedades durante esta segunda etapa. Conclusión Para obtener un buen resul- tado en nuestro cultivo de ex- terior es imprescindible brindar a nuestras plantas las mejores condiciones durante todo su desarrollo. Muchos cultivadores dan más importancia a la flo- ración que a otras etapas, y esto es un error. En cualquier tipo de cultivo las plantas re- quieren de nosotros en cual- quiera de sus fases, aunque los cuidados que necesitan puedan variar según el punto de su ciclo vital en que se encuen- tren. En este sentido, los cuidados que debemos dar durante el crecimiento son distintos a los que requiere el cultivo en flo- ración, pero no por ello menos importantes. Para un buen cre- cimiento de los ejemplares cul- tivados, es fundamental escoger una buena genética, preferi- blemente adaptada a las con- diciones de la zona. También hay que preparar el suelo o el sustrato de la forma correcta, de manera que quede aireado, bien abonado y, a ser posible, provisto con microorganismos beneficiosos que promuevan un entorno radicular saluda- ble. Escoger el momento idóneo para la siembra también nos ayudará a darles un mejor cre- cimiento a las plantas, así como pasarlas a exterior de forma que puedan aclimatarse len- tamente para evitar cualquier tipo de estrés que pueda re- trasar su desarrollo. Por su- puesto, no debemos olvidar que un riego y alimentación equilibrados son fundamenta- les para un cultivo sano, libre de plagas y enfermedades. Ade- más, si queremos reforzar nues- tra plantas, no hay que olvidar la aplicación de los preventivos necesarios. Por último, para estimular el crecimiento de nuestras plantas o moldearlo según nuestras necesidades, lo haremos me- diante la poda, llevándola a cabo en aquellas zonas o etapas que nos resulten más conve- nientes. Espero que te haya gustado el artículo y que pueda serte útil para darles a tus plantas el mejor crecimiento en esta temporada de exterior y las si- guientes. ¡Muy buenos humos y hasta pronto! Las sativas siguen creciendo después de haber iniciado la floración Una planta mal alimentada tiene un mayor riesgo de plagas Debemos evitar a toda costa los excesos o carencias durante la fase vegetativa, ya que afectan directamente al desarrollo de la planta
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1