El Cultivador 25
78 industria cannábica está superando a la del alcohol en las zonas turísticas. Otro dato muy significativo para los gurús que estudian el futuro del sector es la gran can- tidad de personas famosas que están entrando en esta nueva industria (Snoop Dogg, Tommy Chong, Willie Nelson, Rihanna, Woody Harrelson, Whoopi Goldberg ymuchos más). Gran- des celebridades están abra- zando esta industria, a la que también se unen ilustres de la cocina como Mindy Segal, una pastelera muy prestigiosa y co- nocida de Chicago que además de ser autora de libros de pas- telería, fue la ganadora del pres- tigioso galardón al Mejor Chef de Repostería de la Fundación James Beard en 2012. Hace unosmeses se asoció con Cresco Labs, una empresa que tiene tres licencias demarihuaname- dicinal y que está preparando una línea de repostería conma- rihuana, haciendo las delicias de los usuarios de estamedicina en forma de dulces y chocolates. Segal, en una entrevista a un periódico de Illinois dijo: “Siento que la industria crece a un rit- mo muy rápido. Siento que lle- ga un futuro nuevo y que es para quedarse. Creo que soy la primera cocinera conocida que tiene una reputación con- sagrada y dice, sabes qué, estoy entrando en este mercado” . La colaboración entre Segal y Cres- co es parte de una tendencia más amplia entre celebridades y profesionales del sector que aportan un aire de legitimidad a esta nueva industria. Un detalle que tampoco pasa desapercibido para estos gurús que observan el sector del can- nabis es el daño que esta no- vedosa industria está causando a los cárteles mexicanos de la droga. Las incautaciones de marihuana en toda la frontera entre Estados Unidos y México han descendido drásticamente. La legal competencia que ha nacido al norte del país mexi- cano está arrasando con la producción de estos cárteles, que ya no ven tan interesante producir marihuana e intentar introducirla en Estados Unidos (ante su gran mercado). La in- dustria legal de la marihuana ha resultado ser la buscada espada de Damocles que siem- pre ha estado ahí, delante de nuestras narices. Si legalizas, lógicamente, los consumidores no tienen que arriesgarse a te- ner un problema con la justicia o a que les puedan vender algo de mala calidad que luego no puedan reclamar. La industria legal del cannabis ha hecho que los precios y los peligros que van con el narcotráfico no compensen a sus autores. "Hace dos o tres años, un kilo de marihuana tenía un valor de 60 a 90, dólares" , afirma un cultivador de marihuana mexicano a un medio de co- municación nacional, "ahora nos están pagando de 30 a 40 el kilo. Es una gran dife- rencia. Si los EE.UU . siguen legalizando la marihuana nos van a quitar del mercado" . Esto no quiere decir que la in- dustria legal destruya los cár- teles de la droga por completo, pero sí que tendrán que aban- donar el mercado o rebajarlo drásticamente. Otro gran ejemplo de que la industria cannábica ha llegado para quedarse es la cuestión de su impacto económico. Como dije anteriormente, fuentes es- pecializadas hablan de 44.000 millones de dólares en el año 2020. Estas cifras se basan en ventas minoristas, que se esti- man en unos 11.000 millones, más la contribución global del sector a la economía nortea- mericana que, según el Face- book de Marijuana Business Daily , se trata de un impacto económico de tres dólares adi- cionales por cada uno gastado en la compra de cannabis al por menor, ingresos generados por los distintos gobiernos, em- presas de la industria y aumento del turismo. "Estamos siendo testigos de la aparición de un negocio que está a punto de convertirse en unamasiva fuer- za económica" , afirma Chris Walsh, jefe de redacción de la Marijuana Business Daily, "es- tas cifras, que estimamos con- servadoras, muestran no sólo la importancia de la industria, que ya está en la economía de Estados Unidos en general, sino también la cantidad de ingresos más importante que está a punto de llegar". Los datos dependen de ciertas cuestiones, como podría ser el número de estados que legalicen la marihuana y, por ejemplo, el presidente norteamericano que salga elegido en las próxi- mas elecciones de otoño. La industria de la marihuana legal parece que goza de muy buena salud, por ahora, en Es- tados Unidos, pero no es el úni- co país que tiene y cree en esa bonanza económica de la in- dustria del cannabis legal. Ca- nadá empieza a erigirse como otro polo de atracción de esa industria y, de hecho, las gran- des empresas estadounidenses ya están implantándose en su vecino del norte. Últimamente hemos visto como Snoop Dogg se ha asociado con la empresa canadiense Tweed para explotar marca y productos juntos. El nuevo Primer Ministro cana- diense, con su medida legali- zadora de la marihuana recre- ativa, ha hecho que la industria en esa nación comience a correr como la pólvora. En cuanto a los países hispa- nohablantes, Puerto Rico ha legalizado la industria de la marihuana medicinal poco des- pués que Colombia, otro país que ha puesto las bases legales para la creación de una indus- tria autóctona centrada en la planta; los países del Caribe, con Jamaica a la cabeza, tam- bién han dispuesto los instru- mentos legales para que la in- dustria se implante legalmente en estas naciones caribeñas; hace unas semanas, Chile ha cosechado lo que denominaron “la mayor plantación latinoa- mericana de marihuana legal”, que servirá para seguir con la implantación de su industria del cannabis medicinal; y en Uruguay, las farmacias quieren comercializar la marihuana que ya está legalizada. Otros países occidentales como Israel (aunque esté ubicado en OrienteMedio) la investigación e industriamedicinal es un gran filón económico en el que la industria del cannabis y la in- vestigación se dan lamano para cubrir los nuevos mercados que se están implantando en todo el mundo; Australia no quiere perder comba y estas últimas semanas también ha legalizado la industria medicinal del can- nabis; Nueva Zelanda no podía ser menos y le sigue los pasos; y Alemania, sorprendentemen- te, tampoco ha querido que- darse atrás y su gobierno ha puesto en marcha las medidas reguladoras necesarias para te- ner su propia industria de la marihuana médica. Cientos de empresas y miles de profesionales españoles ya están trabajando en esta nueva industria que por ahora está más centrada en el autocultivo y en las empresas que rodean este mercado. Las asociaciones o clubes de cannabis españoles aún no han encontrado su lugar en la ley que, según en qué te- rritorio, son vistas de una forma u otra, con diferente vara de medir. No se ha propuesto to- davía un sistema de comercios especializados de venta de pro- ducto finales (flores o cogollos) al estilo de los dispensarios nor- teamericanos o los coffeeshops holandeses, que podrían ser otra alternativa. En nuestro país somos obser- vadores de los acontecimientos que en otros muchos países se están sucediendo. Esperamos poder subirnos también al va- gón de ese tren llamado indus- tria del cannabis. Chris Walsh: "Estamos siendo testigos de la aparición de un negocio que está a punto de convertirse en una masiva fuerza económica" Las incautaciones de marihuana en toda la frontera entre Estados Unidos y México han descendido drásticamente
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