El Cultivador 26

20 control biológico U n sistema ra- dicular bien desarrollado y sano garanti- za la absor- ción adecuada de nutrientes con el fin de cons- truir esa arquitectura vegetativa, pero también el engorde de los cúmulos florares (cogollos) y, por supuesto, la producción de aceites y resinas ricas en prin- cipios activos. Cualquier ataque de plagas o enfermedades ge- nera una serie de respuestas fisiológicas enfocadas a repeler la causa y reparar los tejidos dañados, por lo que es fácil comprender que se desvían re- cursos en detrimento del des- arrollo vegetativo y buena pro- ducción que buscamos. La necesidad de adquirir estos insumos, las infraestructuras de cultivo, el consumo de ener- gía y agua sumando el coste del material de propagación (semillas), hacen que el aspecto económico del cultivo de can- nabis deba tenerse muy en cuenta, pues podemos acabar obteniendo un resultado en for- ma de poca producción y/o baja calidad, demasiado cara para los riesgos legales que aún supone el cultivo de esta planta en nuestro país. Si el enfoque del cultivo se hace desde la perspectiva de disfrutar del propio proceso de crecimiento como cannabicul- tores, encontramos vías a ex- plorar muy interesantes en el campo de la preparación de es- tos productos fertilizantes y fi- tosanitarios, a diferencia de si se adopta el enfoquemeramen- te productivo, que suele apo- yarse en compuestos comer- ciales. Lejos de juzgar una u otra opción, el objetivo de este artículo es presentar algunas fórmulas con las que podremos ir ganado autonomía con in- dependencia del sistema por el que hayamos optado (cultivo muy tecnificado, de interior en sustrato o cultivo al aire libre, sobre suelo mejorado, bajo cu- bierta o no). En agricultura biodinámica se reconoce el debilitamiento de la tierra no sólo en nutrien- tes, sino que también contempla su dimensión energética. Sus preparados tienen el objetivo de reestablecer ese flujo de energías cósmicas. Es aplicable a la cannabicultura aunque la preparación de estos compues- tos requiere espacio y expe- riencia o formación inicial. En agricultura regenerativa se mima la fertilidad del suelo. A partir de un diagnóstico sobre su composición y vida micro- biana se establecen una serie de medidas que pasan por el compostaje, la transformación de subproductos in situ para obtener los macronutrientes esenciales (N-P-K) y la incor- poración de rocas pulverizadas que liberan losmicronutrientes. Su aplicación, al igual que en el caso anterior, es factible si se unen varios interesados, ya que se requiere el acceso a ma- terias primas y disponer de cierto espacio. El uso de preparados comerciales para cubrir las necesi- dades de fertilización y protección fitosanitaria incide di- rectamente sobre el resultado productivo, en términos de cantidad y calidad obtenidas. Para que el potencial ge- nético de una variedad se exprese totalmente debemos evitar cualquier carencia que frene el crecimiento vege- tativo. De esta manera, las estructuras sobre las que se desarrollarán las inflorescencias serán suficientemente fuertes y amplias. el objetivo de este artículo es presentar algunas fórmulas con las que podremos ir ganado autonomía con independencia del sistema por el que hayamos optado caldos fertilizantes y fitosanitarios Avanzando autosificiencia por Brigida Aránega, ingeniera agrónoma

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