El Cultivador 26

22 control biológico En agricultura ecológica se permite emplear preparados que maten o repelan a insectos plaga o para el control de en- fermedades, recurriendo a plan- tas que muchas veces no son accesibles, como ya se describió en anteriores artículos. Sea cual sea la filosofía que adoptemos como cultivadores, que el producto final esté exento de residuos o elementos que no sean los que la propia planta produce es deseable por todos. Para conseguir este objetivo del modo más autónomo posible presentamos una serie de pre- parados vegetales y su modo de preparación. Recogida de plantas Si existen en las cercanías o se cultivan asociadas al canna- bis, se recolectarán en el mo- mento adecuado (normalmente antes de la floración, en su má- ximo desarrollo o al final de su ciclo si buscamos recoger y aprovechar las raíces), esco- giendo las más vigorosas y sa- nas, cortando sólo las necesarias y asegurándonos de dejar ejem- plares que se multipliquen, así siempre las tendremos dispo- nibles. En la mayoría de los ca- sos podemos usarlas secas o frescas sin distinción. En caso de que sean de temporada, se- caremos algunas para preser- varlas. Un buen secado pasa por disponerlas en haces no muy grandes envueltos en papel o tela y colgarlas boca abajo en un lugar seco y sombreado, sin exceder los 35⁰C durante varios días. Después se pueden con- servar en bolsas de papel o cajas de cartón hasta su uso. Elaboración de los preparados Existen distintos procedi- mientos para extraer los com- ponentes activos que nos inte- resan, en función del tipo de planta y la parte que estemos procesando. Maceración: Simplemente se desmenuzan en un reci- piente las plantas y se vierte agua fría sobre ellas. En una maceración no debe existir fermentación, por tanto durará entre un día (mínimo) y tres días (máximo), tras los cuales el líquido se filtra y se utiliza en su totalidad. Infusión: En este caso las plantas desmenuzadas se cu- bren con agua hirviendo, tapa- mos el recipiente y se deja en infusión entre 12 y 24 horas, a continuación se filtra y se aplica lo antes posible. Decocción: Este sistema pre- tende extraer el máximo de componentes y combina los dos anteriores, es decir, a la planta desmenuzada se le añade agua fría y se macera durante 24 ho- ras, posteriormente se hierve durante 20 o 30 minutos. Des- pués se deja enfriar tapado y de filtra para su uso. Purín: Estos compuestos se obtienen gracias a la interven- ción de bacterias presentes en el ambiente que provocan la Daños por oruga. Se puede observar el efecto repelente de una aplicación basada en un macerado de hojas de nogal que el producto final esté exento de residuos o elementos que no sean los que la propia planta produce es deseable por todos Cochinillas acanaladas protegidas por hormigas

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1