El Cultivador 26

55 cultura cannábica El xilema y el floema se encuentra en el interior de los nervios Ereneta insistía en la impor- tancia de hacer una analítica del agua que utilicemos como base para nuestros riegos. De esta forma podremos saber con cuáles de estos elementos con- tamos y en qué cantidades, y con cuáles no. De entre estos 19 elementos, hay tres que no son minerales, también considerados macro- nutrientes, que son cruciales para todas las plantas: el car- bono (C), el hidrógeno (H) y el oxígeno (O), que son absorbidos del agua (H 2 O) y del aire (CO 2 ). Además, estos representan la mayor parte de la planta y del peso de ésta, y son los nutrien- tes que facilitan los procesos metabólicos para producir azú- cares durante la fotosíntesis. Los micronutrientes intervienen también en dichos procesos, pero actúan en mayor medida como catalizadores químicos de las reacciones que ocurren en los diver- sos procesos vitales del desarrollo de las diferentes partes de la planta. Son tantas las reac- ciones y transforma- ciones que ocurren y los elementos que en ellas intervienen, que poder identificar la deficiencia de un nutriente en particular no es tarea fácil. Habrá situaciones en las que podamos decir que hay una falta de nitrógeno, al detectar determinados signos en la plan- ta, y que podamos solucionar dicho problema agregándolo de diferentes maneras. Sin embar- go, lo que tenemos que hacer es fijarnos menos en las defi- ciencias de un nutriente en con- creto, porque se empiezan a parecer todas entre ellas, ya que no suele ser uno sino la combinación de varios los nu- trientes deficientes. No pode- mos aislar la falta de un nu- triente solamente, o la de unos cuantos, el camino para solu- cionar los problemas empezará por intentar detectar cuáles son los factores condicionantes que están limitando la disponibili- dad de esos nutrientes para la planta. En principio, las líneas de fer- tilizantes q u e hay en el mercado, en combi- nación con el agua de riego del que dispongamos (bien sea agua de pozo o agua del grifo), más los nutrientes disponibles en el medio de cultivo, serán más que suficientes para un correcto desarrollo de las plantas. Se suele dar el caso de que muchos de los nutrientes están dispo- nibles en niveles mayores a los que las plantas necesitan, siendo este exceso de nutrientes el que provoca un bloqueo en la ab- sorción de algunos de ellos. Para asegurarnos de que las plantas crecen correcta- mente habrá que in- vertir tiempo en examinar la salud de sus raíces y en mejorar las condiciones de la tierra donde estemos cul- tivando (enmendándola con nu- trientes o introduciendo en ella microorganismos vivos) y de- beremos de minimizar al má- ximo el estrés por calor, ya que éste puede limitar el movimien- to de los nutrientes dificultando así su absorción. A continuación, hicimos un repaso sobre los diferentes me- dios de cultivo y las ventajas y desventajas de cada uno, el con- trol del clima y del flujo del aire (muy importante para un adecuado intercambio de gases en las hojas) y los notables be- neficios de suplementar los cul- tivos de interior con CO 2 . Tratamos también las dife- rentes horas de oscuridad que tienen que recibir las plantas para seguir creciendo (X-6) o para florecer (11-13) y el espectro e intensidad de la luz junto con los diferentes ran- gos de temperatura y humedad según la etapa de cultivo en la que nos encontrásemos. Esque- jando (23-29ºC / 65%HR), en vegetativo (óptimo 21-23ºC des- de 15-29ºC / 45-60%HR) o en floración (15-26ºC / 40- 55%HR). Se puede leer más en profundidad sobre todo ello en los artículos anteriores, desde el comienzo del curso en El Cultivador Nº 15. En cuanto al tema de tener que trabajar con nuestras plan- tas en los periodos de oscuri- dad, Ereneta nos aconsejaba no usar luces incandescentes o muchos de los nutrientes están disponibles en niveles mayores a los que las plantas necesitan

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