El Cultivador 26

58 cultura cannábica (savia elaborada tras la foto- síntesis) hacia las partes de la planta que los consuman o al- macenen. Las plantas de cannabis son dicotiledóneas y desarrollan, después de los cotiledones, ho- jas palmeadas lobuladas con tres, cinco, siete, nueve y hasta quince foliolos. Las hojas se extienden en el aire para ma- ximizar su exposición a la luz y al intercambio de gases para fabricar azúcares y transpirar. En un corte transversal de las hojas, podremos distinguir la capa más externa de la misma, llamada cutícula, y, yendo des- de el haz (cara superior de la hoja) hacia el envés (cara in- ferior), encontraremos la epi- dermis superior, el mesófilo (donde también se encontrarán el xilema y floema en el interior de los nervios) y la epidermis inferior. Mientras que la fotosíntesis es llevada a cabo por los cloro- plastos que se encuentran en el haz de la hoja, lo que ocurre en el envés es el intercambio de gases, absorción de dióxido de carbo- no (para la for- mación de azúcares) y expulsión de oxígeno y va- por de agua. La epidermis infe- rior, lejos de ser lisa, está interrumpi- da por la distribución aleatoria de los estomas, que presentan dos células oclusivas con forma de riñón que son las que los abren y los cierran para absorber y expulsar los gases. Es este intercambio de gases y, sobre todo, esta pér- dida de vapor de agua por las hojas, la que nos lleva a estar muy pendientes siempre de la temperatura y humedad de nuestro cultivo. Cuanto más mantengamos las condiciones de nuestro jardín dentro de las ópti mas, mejor será la respues- ta de los e s t oma s así como el intercambio de gases y la foto- síntesis. Un día de calor extremo o un ventilador con excesiva potencia pueden llegar a Un sistema radicular sano se traduce en una planta sana Sistema radicular sano, raices con pelos radiculares

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