El Cultivador 26
del riego, cada vez son más comunes los cultivos con dosificadores de nu- trientes automáticos. Estos sistemas son capaces –mediante una sonda de medición y un dosificador– de agregar los nutrientes necesarios para un des- arrollo óptimo de las plantas. Estos sistemas se pueden completar usando también un dosificador de pH auto- mático, optimizando mucho más nues- tro cultivo y consiguiendo unas plantas más sanas y con una cosecha más ge- nerosa. Cultivo aeropónico El cultivo aeropónico es el sistema de cultivo más complejo de todos. En este caso, y a diferencia del cultivo hi- dropónico, las raíces de las plantas estarán suspendidas en el aire, utili- zando apenas 0.3 cl de sustrato para plantas de hasta 80 cm. Esta ausencia de sustrato hace imprescindible tener unos amplios conocimientos de cultivo para obtener unos resultados óptimos. Como sucede en los sistemas hidro- pónicos, la totalidad de los nutrientes que utilizará la planta provendrán del agua de riego. En cuanto al riego, se automatiza en ciclos de tres o cinco minutos según la fase en la que se encuentren las plantas y la necesidad de agua que tengan. Dejan unos tres minutos entre riego y riego para que la planta realice de forma óptima la fase seco/mojado. Dado que en un día podemos hacer más de cien de riegos, las plantas aceleran su crecimiento, llegando a reducir el tiempo de cultivo –creci- miento y floración– en más de un 15%. De esta forma reducimos cos- tes, con la gran ventaja de obtener cosechas más copiosas. Sin embargo, no todos son ventajas, ya que una obstrucción en el riego, un fallo eléctrico o simplemente la avería de la bomba de riego pueden llevar a la muerte de todas las plantas en apenas unos minutos. Por ello, este tipo de sistemas necesitan una vi- gilancia continua para evitar dis- gustos posteriores. En el cultivo aeropónico se suelen utilizar nutrientes minerales, ya sean orgánicos o inorgánicos, aun- que es posible llevarlo a cabo con nutrientes con certificación “eco”. En caso de utilizar estos nutrientes, el cultivo podría denominarse “bio”. También cabe destacar que este sistema de cultivo suele ser el más costoso, de ahí que su uso quede restringido a los cultivadores más experimentados o sibaritas con un cierto poder adquisitivo. Claves para tener éxito en el cultivo hidropónico y aeropónico Para realizar un buen cultivo hidro- pónico o aeropónico tendremos que controlar rigurosamente la EC y el pH del agua, ya que aporta los únicos nu- trientes que recibirán las plantas. Por ello es recomendable usar agua con una EC inferior a 0,2 y con un pH que ronde los 5,5. Esto lo conseguiremos pasando el agua por un filtro de osmosis inversa antes de agregarle los nutrientes. Otro factor que debemos tener en cuenta es la temperatura del agua de riego, ya que si está demasiado fría – menos de 20 grados Celsius– puede provocar un shock térmico en las raíces, ralentizando su crecimiento. En cambio, si la temperatura es superior –no debe- mos sobrepasar los 27 grados Celsius– a la recomendada –22 grados Celsius– provocaremos un mayor crecimiento en las raíces, hecho que debemos con- trolar, sobre todo en floración, ya que las plantas destinaran más energía a la producción de raíces que a desarrollo de sus flores. Por último, pero nomenos importante, una óptima oxigenación es fundamental ya que así evitaremos las bacterias per- judiciales que pueden aparecer en el tanque de riego. Esto lo evitaremos usando una bomba de oxigenación si- milar a la utilizada en los acuarios. 73 cultivo avanzado una planta cultivada en un sistema hidropónico o aeropónico con fertilizantes “eco” puede presentarse en la categoría “bio”
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