El Cultivador 26
81 pensamiento psicodélico S in embargo, su obra bien puede considerarse en este apartado por ser un imaginario de hongos aluci- nógenos en concreto. Aunque Remedios Varo, que así se llama la artista, no tenga una inten- ción última de aludir a los en- teógenos, es obvio que su rela- ción con la cultura mexicana ha operado en su obra un cam- bio digno de analizar y en esta relación, los hongos alucinó- genos han tomado buena parte. Tan importante es México en Remedios Varo, que se la cuenta en este país como unamexicana más, naturalizada allí a pesar de haber nacido en España y vivido sus años más jóvenes en diversos lugares. Comenzando por el principio, como no puede ser de otra ma- nera, vamos a apuntar primero ciertos datos biográficos que son interesantes para aproxi- marnos a la persona de la ar- tista. Remedios Varo (de nom- bre completo María de los Re- medios Alicia Rodriga Varo y Uranga) es una artista nacida en Anglès, Girona, en 1908. Debido a la profesión de su pa- dre, su familia siempre estuvo cambiando su lugar de resi- dencia, y vivió en diversas ciu- dades de España así como en Marruecos. Fue también su pa- dre quien se preocupó por darle una buena educación. Por eso, podemos decir que fue de las primeras mujeres que se con- taron en las listas de alumnos de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la que in- gresó a la edad de 15 años y donde conoció al que fue su primer esposo, Gerardo Lizá- rraga, con quien viajó a París por primera vez. No obstante, la pareja decidió volver al año a vivir a Barcelona, en 1932, cuando aún no había estallado la Guerra Civil española porque consideraban que el ambiente de la ciudad condal se caracte- rizaba por su cosmopolitismo, más aún que la capital francesa. En su vuelta a Barcelona, tra- baja con Lizárraga como dibu- jante publicitario para J. Walter Thompson, y comienza a rela- cionarse con el círculo surrea- lista catalán de Óscar Domín- guez y Marcel Jean, debido a que era amante de Esteban Francés. Su carácter abierto y poco tradicional para las rela- ciones se hizo obvio desde su juventud y vivió su vida de un modo muy libre. Prontamente, será encasillada, junto a Maruja Mallo (artista surrealista española más reco- nocida) en el grupo logicofo- bista, una manifestación del movimiento surrealista dedi- cado a representar los estados del alma y que, como el propio nombre indica, huye de la lógica para dicha representación. No obstante, los devenires históricos de una época tan convulsa como la de entregue- rras pronto obligarán amuchos artistas a modificar su rumbo y con el estallido de la Guerra Civil española, Remedios Varo, que se contaba en el bando re- publicano, huirá del territorio nacional y se trasladará nue- vamente a París, con quien era por entonces su pareja, el poeta Benjamín Péret, quien la unirá al círculo surrealista parisino, llegando a exponer en Tokio y Ámsterdam, o apareciendo en la revista Minotauro junto a Magritte, Dalí y Miró. por Guadalupe Casillas Esta sección de El Cultivador viene dedicándose a la estrecha relación que hanmantenido el Arte y las sustancias enteógenas a lo largo de la Historia. Si bien esta relación puede haberse establecido enmodos diferentes (consumo de enteógenos para aumentar la creatividad, para ahondar en la mente, para di- fuminar los límites de la percepción, etc.), el caso que hoy nos ocupa es un tanto particular, ya que la autora a la que hoy nos vamos a dedicar aquí nunca presumió de haber consumido tales sustancias ni existe prueba de que lo hiciera. La obra de Remedios Varo puede clasificarse en dos grandes etapas, la española y la mexicana
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