El Cultivador 27
Cuarentenas Nunca se deberían introducir nuevas variedades en un “cuar- to de madres” sin una previa cuarentena. Los días que se deberán mantener en ais- lamiento dependerán del cul- tivador. Normalmente, por hacer honor al nombre, no menos de 40 días. Hay enfer- medades que suelen aparecer en las plantas durante la flo- ración, así que, si estamos in- teresados en introducir una genética nueva en nuestro ban- co se recomienda realizar un ciclo completo antes de pon- erla en contacto con las demás plantas. “Hace varios años quisimos introducir nuevas especies en nuestro banco de semillas y terminamos por eliminar todas las plantas por una infección viral procedente de semillas infectadas. Los errores: no se hizo la cuar- entena ni los ensayos apropi- ados” . Debido a la naturaleza microscópica de las enfer- medades, y al hecho de que puede estar latente, siempre hay que prevenir haciendo una buena cuarentena y un ensayo en un lugar seguro. Empleo de material libre de patógenos Cuando el material de partida son esquejes y se conoce su origen puede que no sea pre- ciso realizar una cuarentena (siempre aconsejada en el caso de introducir semillas). En cualquier caso, es recomend- able comprobar que el material vegetal no tenga síntomas de haber sufrido alguna enfer- medad. Saneamiento La eliminación de plantas in- fectadas del cultivo, que pueden generar infecciones secun- darias, es práctica común y fundamental en todos los sis- temas agrícolas. Rotación de cultivos En los cultivos de exterior en suelo directo es recomendable realizar rotaciones de cultivos después de cada cosecha, in- tercalando abonos verdes, plan- tas con efectos antagónicos so- bre la microflora patógena del suelo, etc. El barbecho es otra técnica a incluir en los planes de prevención de enfermedades. Estas labores ayudan a prevenir la instalación en el cultivo de determinadas enfermedades (como el chancro del cáñamo), que permanecerían en dicho suelo de forma indefinida. INSERTA AQUÍ TÚ PUBLICIDAD 91 658 45 20 La higiene y la desinfección periódica de las instalaciones y de los utensilios son obligatorias para cualquier cultivador de cannabis La solarización de las tierras y sustratos reutilizados es una técnica muy eficiente para la eliminación de patógenos Escleriocios como los de la imagen pueden permanecer en el suelo muchos años. Estas estructuras de resistencia del chancro del cáñamo son muy difíciles de eliminar. La solarización es de los pocos sistemas efectivos sobre estos inóculos infecciosos súper resistentes La desinfección de las instalaciones y utensilios de trabajo (como macetas, bandejas, tijeras, conductos de riego, etc.) con agua caliente y lejía reduce drásticamente las incidencias de la fusariosis del cannabis. En la foto, esporas de fusarium vistas a microscopio (x1000)
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