El Cultivador 27
62 cultura cannábica Pestes y patógenos Continuamos con el semestre de horticultura de interior de Oaksterdam University con el comienzo de la séptima clase: “Pestes y patógenos”. Enlazando con la clase anterior, nuestro instructor Joey Ereneta nos hacía pensar en las enfermedades de las plantas de una manera holística. Semestre de horticultura por A. Flores Verdes, macrohuana@gmail.com L a op t i - m i z a - ción de los f a c t o r e s ambienta- les que reciben las plan- tas en un cultivo de in- terior (y el control pe- riódico de todos los sis- temas eléctricos, luces, aires acondicionados, sistemas de pH, PPM/EC, termómetro, higrómetro…), junto a una adecuada nutrición, harán que obtengamos unas plantas sanas. Por el contrario, un fallo en un solo factor, o la com- binación de varios, po- drían estar limitando al resto. Por ejemplo: es- tamos nutriendo a nues- tras plantas de forma correcta, pero el pH de nuestro medio no es el conveniente; o si la hu- medad es muy baja en las zonas que rodean a las hojas y no se produce una transpiración ade- cuada, el movimiento del agua en el interior de la planta no será efi- ciente e implicará que los n u - t r i e n t e s solubles no se moverán hacia las partes altas de la planta. Si bien es muy complicado identificar la deficiencia de un único nutriente en particular, habrá que estar pendiente del es- tado de salud de las ra- íces, haciendo chequeos periódicos para prever con anterioridad si algo no va bien en el sistema radicular. En caso de que veamos un pudrimiento de la raíces lo que ocurre es que hay un determinado patógeno que se está ali- mentando del sistema radicular y está causán- dole una enfermedad. Esto se traduce en una inhabilidad de la planta de nutrirse de forma co- rrecta, mostrando pos- teriormente diferentes signos en las hojas, que delataran una evidente ca- rencia de nut r i en- tes. Si no tenemos un sistema de ra- íces sano, no ten- dremos una planta sana. Ereneta nos recomen- daba posicionarnos ante las enfermedades de las plantas considerándolas como un todo y estando atentos a cualquier signo de falta de vigor en las diferentes partes de la planta. Esto puede ser causado por algo tan simple como estrés por excesivo calor que pro- du- ciría el amarilla- miento del nuevo creci- miento en las partes altas de la planta, mostrando una clorosis (deficien- cia de clorofila que pro- voca la pérdida del ver- dor de las h o j a s ) que podría ser confundi- da con una de- ficiencia de nu- trientes. Lo mismo Si no tenemos un sistema de raíces sano, no tendremos una planta sana Hoja afectada por araña roja
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