El Cultivador 29

20 cultivo biodinámico S in embargo, tam- bién es muy reco- mendable analizar los datos y anéc- dotas que ocurrie- ron y que pudimos observar a lo largo de esos me- ses. Cómo reaccionaron frente a tratamientos, a las aplicacio- nes de fertilizantes, a las podas o manejos y todos los demás cuidados especiales que les di- mos, deberían ser anotados y recordados. Esto nos dará una base experimental propia acerca de las condiciones particulares de cultivo, que vendrá a enri- quecer el conocimiento teórico (sobre cultivo y manejo), pero también ampliará los niveles de satisfacción que obtenemos como cannabicultores. De ese análisis o destilado de información vamos generando las nuevas ideas que podemos aplicar en el nuevo ciclo, ya sea para mejorar aquello que no funcionó del todo bien o in- troducir esas novedades que vamos descubriendo; por ejem- plo, cómomejorar nuestro sus- trato con el compost, cómo pla- nificar algunas tareas consul- tando el calendario lunar o ha- cernos con los preparados que pueden reforzar nuestra pró- xima plantación bajo las pre- misas del sistema biodinámico, entre otros. En anteriores ediciones de El Cultivador (que podéis consul- tar online), tratamos de intro- ducir la definición del sistema biodinámico y sus principales remedios, también llamados preparados, y además profun- dizamos en las recetas, es decir, cantidades y modo en que te- nemos que obrar para obte- nerlos con cierta calidad. A continuación abordamos la con- formación del montón de com- post y su dinamización con di- chos preparados, ya que mu- chos de ellos se utilizan para este fin y sólo tres (500, 501 y 508) se rocían sobre las plantas o el suelo directamente. En este número terminaremos de per- filar los detalles sobre el uso de estos en cannabicultura, ade- más de algunas variantes pos- teriores muy eficaces. Los preparados biodinámicos se aplican por medio de agua de la mejor calidad posible, agua de lluvia o de manantial preferentemente. Estos se aña- den al agua y se dinamizan removiendo durante una hora la mezcla. Iniciamos la opera- ción girando hacia un lado y cuando el torbellino sea pro- fundo, cambiamos el sentido del giro. Este cambio de giro genera un caos y turbulencias que propician la transmisión de la información del prepa- rado al agua. Alternamos su- cesivamente los sentidos de giro cada vez que se forme el torbellino, así el agua de nues- tro preparado pasa por el es- tado de caos varias veces. Es preferible realizar la di- namización al aire libre, utili- zando recipientes de madera, cobre o acero inoxidable, nunca en plástico. Se puede operar directamente con la mano (es inocuo para la salud), utilizando un palo de madera o una es- cobilla hecha de ramas de nues- tra zona. Para facilitar la tarea, podemos suspender un travesaño sobre el recipiente y atar el palo con el que removemos, así puede permanecer en movimiento, imprimiendo cierto empuje de vez en cuando y manteniendo la inercia de giro con más co- modidad. Cuando preparemos grandes cantidades para ex- tensiones mayores se pueden implementar sistemas de re- movido mecánico con un pe- queño motor, aunque siempre añadiremos una parte de di- namizado manual a esas cubas mayores. Una vez transcurridos los pri- meros veinteminutos podemos observar en el fluido cierto cam- bio en la viscosidad, es decir, la mezcla parece más fácil de remover y ligera. Nosotros tam- bién podemos notar cierta re- vitalización, ya sea por el efecto de la actividad al aire libre o Esta época del ciclo, para los que cultivan de forma tradi- cional siguiendo los biorritmos naturales de la especie, es ya la del disfrute, tanto de cosecha como de experiencias, gracias al empeño y cuidados profesados durante el año a nuestras plantas. biodinámica Otro cultivo Uso de los preparados 3.ª parte por Brigida Aránega, ingeniera agrónoma También es muy recomendable analizar los datos y anécdotas que ocurrieron y pudimos observar a lo largo de esos meses

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