El Cultivador 29

investigador en la Universidad y el hijo pequeño del Marajá de Kapurthala, cristiano con- vertido y con todos sus hijos sirviendo al Imperio Británico. Los integrantes indios de la comisión no eran oficiales del gobierno de la India, pero era obvio que sus intereses y los de sus familias estaban vincu- lados a dicho gobierno 4 . Los británicos, por su parte, eran todos funcionarios de ca- rrera en el gobierno de India. Su presidente era Mackworth Young, el primer Comisionado Financiero del Punjab. El se- cretario de la Comisión fue sub- secretario en el departamento municipal y financiero de Ben- gala. Los otros tres integrantes eran un recaudador de distrito en Bombay, un Comisionado de Distrito en las provincias centrales y un cirujano mayor y profesor de química en Cal- cuta. Su misión era clara: - Establecer la extensión del cannabis silvestre y del cul- tivado. - Definir las diferentes drogas elaboradas con los cultivos. - Informar sobre quiénes usaban dichas sustancias. - Encontrar exactamente los efectos físicos de las dife- rentes preparaciones. - Identificar si el consumo de cannabis producía locu- ra. - Identificar si existía cone- xión entre el consumo de cannabis y los delitos vio- lentos. - Establecer un sistema de impuestos en cada parte de la India. Aunque se les dijo que debían tener en cuenta que existía la posibilidad de que las drogas “fueran inocuas” 5 . Durante sus siete meses de vida, la Comisión recorrió gran parte del territorio observando y entrevistando a 1.193 testigos de 13 provincias diferentes, para lo que usaron cuestiona- rios estandarizados. Todos los manicomios de la India Britá- nica fueron visitados y los ex- pedientes de los pacientes con psicosis derivada del uso de cannabis cuidadosamente re- visados 6 . Los resultados de su investi- gación se publicaron en 3.281 páginas y ocho volúmenes con evidencias, además de un vo- lumen extra, confidencial, sobre el uso de cannabis en el ejército británico 7 . A continuación re- sumimos las principales con- clusiones y recomendaciones del informe. Cannabis en la India La Comisión elaboró una des- cripción muy detallada sobre el cannabis silvestre y el culti- vado en la India. Del cannabis silvestre afirmaban que era “predominante a lo largo de los Himalayas”, extendiéndose desde Kashmir hasta Assam y hacia el sur hasta Peshawar, llegando a cruzar la frontera con China. Con respecto al cannabis cul- tivado, los integrantes de la Comisión calcularon un área de unas 2.428 hectáreas. De esta cifra excluyeron el cáñamo industrial, que en aquella época se denominaba igual que el cannabis con propiedades psi- cotrópicas ( indian hemp o cá- ñamo de India). Preparados a base de cannabis Además de describir la exten- sión del crecimiento de canna- bis, tanto silvestre como culti- vado, en su informe la Comisión describió detalladamente los métodos de cultivo, secado y procesamiento en cada zona y los diversos preparados que se elaboraban a partir de la planta. Entre los preparados que des- cribieron, se encuentran los si- guientes: Ganja: Flores secas y pren- sadas. Bhang: Preparado a partir del cáñamo silvestre o la plan- ta cultivada, dependiendo de la zona, con las hojas secas de plantas masculinas y fe- meninas, y una pequeña por- ción de flores, también secas. Curiosamente, en algunas zo- nas las hojas del cannabis cultivado no se utilizaban para preparar Bhang, a pesar de haber sido analizadas por la Comisión, probando que contenían “el principio nar- cótico en mayor proporción que el bhang ordinario”. Charas: Resina de la planta, tanto silvestre como cultivada. La Comisión también descri- bió las diferentes formas de fu- mar, beber y comer estos pro- ductos. El uso de preparados para beber estaba tan extendido que, en algunas regiones como el sur de India, el término bhang se aplicaba a la droga usada en bebida, y el término ganja a la usada para fumar. Uso de cannabis En su informe, estimaban que menos de un 1 % de la pobla- ción india consumía prepara- dos de cannabis, entre los que distinguían consumidores ha- bituales y ocasionales y mode- rados y excesivos, de los cuales, tan solo el 5 % era considerado usuario “excesivo” (§ 344 y 345). El uso moderado no es- taba vinculado a daños físicos. Con respecto a la cuestión de la adicción, la Comisión afir- maba que “incluso en los casos de consumo excesivo, la difi- cultad [para abandonar el há- bito] parece ser menor con Para la Comisión existía evidencia suficiente para afirmar que el consumo de cannabis no está conectado con delitos violentos Grupo de bebedores moderados ocasionales de la etnia Marwadis, en Khandesh

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