El Cultivador 29
81 pensamiento psicodélico C omo viene sien- do habitual, esta sección se dedi- ca a la psiconáu- tica aunque, para ser más co- rrectos, bien estaría explicar que la práctica ha convertido la sección en que se trata la confluencia el arte y el consu- mo de enteógenos en el cajón de sastre de El Cultivador en que cabe cualquier cosa con doble denominador común: el consumo de cualquier sustan- cia (incluimos tabaco, alcohol, etc.) y su vinculación con el Arte o la Historia. Este número es uno de esos casos en que no nos ponemos estrictos, para aproximarnos al descubrimiento del tabaco, que no puede entenderse sin tratar también el descubri- miento del Nuevo Mundo: analizaremos las primeras im- presiones de los colonizadores al toparse con el tabaco y el hábito de consumirlo, comen- taremos cómo se acogió la idea en la España de los Reyes Católicos y en el resto de Eu- ropa y hablaremos del proceso de mercantilización de la plan- ta del tabaco. Y el tema tiene tanta enjundia, que mejor lo dividiremos en dos partes: la primera parte (a continua- ción) estará dedicada a los primeros testimonios que del tabaco tuvieron los coloniza- dores y cómo se trajo a España y, la segunda parte la dedica- remos a las prohibiciones y al aspecto más puramente económico, tratando el mer- cado del tabaco desde sus orí- genes (en el próximo número de El Cultivador ). Encuentros con el ta- baco en las Indias En 1492 se produjo el primer viaje de Cristóbal Colón a Amé- rica. Arribaron el 12 de octubre al Nuevo Mundo pensando, como todos saben, que el iti- nerario propuesto iba a con- ducirles a la India, a través del océano Atlántico, desdeñando la ruta habitual (rodeando Áfri- ca) instaurada por Portugal. Durante este primer viaje pro- mocionado por los Reyes Ca- tólicos la expedición llegó a las Bahamas, a la isla de San Sal- vador, llamada por entonces Guanahaní y, aún equivocados en su situación, tuvieron su primer contacto con los indí- genas del nuevo continente. Los indios de Guanahaní, ma- yoritariamente taínos, que se dedicaban eminentemente a la agricultura (maíz, patata, etc.), congratularon a los marineros con hojas de tabaco además de otros presentes, tal y como muestra el historiador ymarino Martín Fernández de Navarrete, en el primer volumen de su Colección de los viajes y des- cubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV , publicada en el siglo XIX, donde recoge pala- bras estas palabras de Colón: “Y estando á medio golfo destas dos islas (…) fallé un hombre solo en una almadia que se pasaba de la isla de Santa María á la Fernandi- na, y traía un poco de su pan (…), y unas hojas secas que debe ser cosamuy apre- ciada entre ellos, porque ya me trujeron en San Salvador dellas en presente” Los tripulantes de las cara- belas aún no comprendían el uso de estas hojas secas y, aunque les generaba curiosi- dad, su objetivo principal era encontrar oro. De ahí que los esfuerzos de Colón se focali- zaran en trabar relaciones con los lugareños, para conseguir información. Es habitual hallar en las palabras de Colón o de los cronistas de la época un sentimiento de superioridad sobre los indígenas america- nos. Tal superioridad parecía estarles legitimada por el po- der divino que es otorgado a cualquier creyente de la reli- gión católica. Así, mientras se cruzaban con indios en sus barcas, los tripulantes de las carabelas iban pensando en evangelizar a aquellas nuevas gentes, en las que veían la ventaja de no estar asociados a otro credo, a pesar de ser paganos. Evangelizar y explotar los re- cursos parecían ser los objeti- vos. Será cuando Colón envíe a Rodrigo de Jerez y Luis de Torres a contactar con el jefe de los “indios”, que los intrépi- dos colonos tengan nuevas de tabaco por Lupe Casillas “El Gran Espíritu convertido en mujer restauró la tierra que había sido destruida por el hambre. Las patatas crecieron donde ella puso su mano derecha, el maíz donde colocó su mano izquierda, y donde se sentó creció tabaco.” Leyenda de las tribus indígenas del norte de América, recogida por Corti en A history of smoking “Dicen que, quando dexan de trabajar é toman el tabaco, se les quita el cansancio”
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