El Cultivador 29
82 pensamiento psicodélico esa práctica desconocida que era el tabaquismo: “Con esta opinión que tenía de que aquélla era tierra firme y reinos del Gran Can o confines dellos, para tener alguna noticia y haber len- gua dello, acordó enviar dos hombres españoles, el uno se llamaba Rodrigo de Jérez, que vivía en Aya- monte, y el otro era Luis de Torres, que había vivido adelantado de Murcia, y había sido judío y sabía he- braico y caldeo, y aun diz que arábigo. Con éstos envió dos indios, uno de los que traía consigo de Guanahaní, el otro de aquellas casas que estaban en aquel río pobladas (…) Dioles mues- tra de especiería para co- nocerla, (…) Dioles instruc- ción, (…) y para tener noti- cia de su estado y tener amistad con él y ofrecerle su favor y buenas obras para cada y cuando dellas se quisiese aprovechar, y para tener certidumbre de ciertas provincias y puertos y ríos.” Rodrigo de Jerez y Luis de Torres fueron los dos tripu- lantes elegidos para aventu- rarse a la visita del Gran Can, como cuenta el cronista del descubrimiento de América, Fray Bartolomé de las Casas en el primer tomo de Historia de Indias (1517). En esta obra, el cronista recoge el diario de los viajes a América, donde se describe por vez primera qué es fumar, seguido de un juicio de valor sobre el tabaco, que es tildado de “vicio”: “Hallaron estos dos cris- tianos por el caminomucha gente que atravesaban a sus pueblos, mujeres y hom- bres, siempre los hombres con un tizón en las manos y ciertas hierbas para to- mar sus sahumerios, que son unas hierbas secas me- tidas en una cierta hoja, seca también, a manera de mosquete hecho de papel, de los que hacen los mu- chachos la Pascua del Es- píritu Santo, y encendido por una parte dél, por la otra chupan o sorben o re- ciben con el resuello para adentro aquel humo; con el cual se adormecen las carnes y casi emborracha, así diz que no sienten el cansancio. Estos mosque- tes, o como les nombrare- mos, llaman ellos tabacos. Españoles conocí yo en esta isla Española, que los acos- tumbraron a tomar, que siendo reprendidos por ello, diciéndoseles que aquello era vicio, respondían que no era en su mano dejarlos de tomar; no sé qué sabor o provecho hallaban en ellos.” “Usaban los indios desta isla entre otros sus viçios uno muy malo, que es tomar unas ahumadas, que ellos llaman tabaco, para salir de sentido” “Llegada de Colón” (Montgomery's The Beginner's American History, Wikipedia) “Retrato de un hombre, Cristóbal Colón”, de Sebastiano del Piombo (Metropolitan Art Museum, Wikipedia)
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