El Cultivador 3

25 cultivo básico años en el norte. Es obvio que las islas canarias es un caso completamente diferente y en el sur peninsular se rigen por otros estándares, sin embargo, también ellos deben tener mu- cho cuidado con el riesgo de heladas y las altas humedades repentinas. Una planta sometida a tem- peraturas inferiores a 0ºC du- rante largos periodos de tiempo puede morir fácilmente. La humedad es otro de los princi- pales problemas otoñales: el rocío, las pequeñas lluvias que dejan agua acumulada entre las hojas o las flores y la conden- sación por evaporación (lluvias intercaladas con momentos soleados donde aún pueden al- canzarse altas temperaturas) son riesgos muy a tener en cuenta. Por lo tanto, un cultivador de- spierto, que valora el trabajo que lleva realizando durante los últimos meses, debe estar muy pendiente de dos cosas: la predicción climática y el estado de floración de los cogollos. Si nos referimos al aparente estado de la flor, del cogollo, las indicaciones son similares a la cosecha en interior. La ex- periencia nos dice que debemos dejar a un lado la creencia pop- ular de que los pistilos pueden decirnos si la planta está preparada para ser cosechada. Continúan siendo los tricomas los que nos hablan sobre el es- tado de maduración. Los pis- tilos pueden oxidarse, al igual que en interior, por diversos factores que nada tienen que ver con la maduración. Sin em- bargo, en exterior, luchamos con la complicación de que varios factores climáticos tam- bién pueden darnos una visión equivocada de dichos tricomas. Lo mejor es juzgar el estado de las plantas fundamentán- donos en tres factores orde- nados por importancia: 1. Los tricomas observados mediante una lupa de, al menos, 20x. Debiéramos apre- ciar una completa formación en forma de “Chupa Chups” y un color ámbar en, al menos, un 50%de ellos. Esto nos indica que cortaremos en unmomen- to óptimo, a caballo entre la estimulación y la relajación. Podemos cortar antes o de- spués si nos decantamos por una de estas características. 2. Las fechas indicadas por los proveedores de semillas que, aunque no siempre son correctas, nos aproximan los periodos de maduración de sus cruces. 3. Y, aunque suene poco pro- fesional, vuestro ojo como cul- tivadores. Observad la planta, desde el comienzo de la flo- ración hasta el momento que debéis decidir si cortarla o no. Habrá diversos factores que os indicarán que es un buen mo- mento, desde el aspecto, medi- ante una inspección minuciosa, hasta la formación y crecimiento de la flor. Con el paso del tiem- po, seréis mucho más capaces de mesurar estas circunstancias. Lo cierto, por desgracia, es que estamos mucho más suje- tos al clima que a cualquier tipo de observación de la plan- ta. Aunque durante los últimos años hemos tenido veranos tardíos y calurosos, incluso, hasta noviembre, siempre se escapan días fríos y lluvias oca- sionales. Si podemos luchar contra estos factores, bien pro- porcionando un “medio inver- nadero” o protegiendo a nues- tras plantas del frío excesivo y la lluvia, podremos mantener- las más tiempo floreciendo pero, siempre, con los riesgos que esto conlleva. Por lo tanto, la mayoría de las veces es más adecuado de- cantarse por genotipos tem- pranos o cortar un poco antes de lo debido para salvar una cosecha mejorable pero, aún así, abundante y de calidad. Una vez decidido el momento de la cosecha se recomienda que sea a primera hora de la mañana si la realizáis en un lugar privado y seguro. Es obvio que si se trata de un cultivo de guerrilla, la primera hora de la mañana no es el mejor mo- mento para cosechar. Se ha comprobado, científicamente, que durante las primeras horas de sol, las plantas muestran su punto álgido de contenido de THC, sin ser excesivas las diferencias con otros momen- tos del día. En exterior, partiendo de una gran cantidad de tierra bien abonada y con los suplementos que la mayoría de nosotros uti- lizamos, debemos dejar de abonar con cualquiera de ellos unas dos semanas antes de nuestra predicción aproximada de cosecha. Hay quien también utiliza productos de limpieza en exterior, aunque no es tan común, pues las plantas suelen tener menor riesgo de acumu- lación de residuos, pues no es- tán confinadas en una maceta. Aún así es preferible no fer- tilizar durante los últimos días para evitar sabores desagrad- ables, persiguiendo el sabor más puro posible. En relación a las forma de corte y manicurado, como siempre cuando tratamos con seres vivos, existen varias teorías, sin embargo, princi- palmente dependerá del tamaño de la planta, del es- pacio que dispongamos para el secado y de la cantidad de flor cosechada. Si disponemos de un espacio amplio o muy Una vez decidido el mo- mento de la cosecha se recomienda que sea a pri- mera hora de la mañana

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