El Cultivador 3
26 cultivo básico amplio no tendremos proble- mas, podremos manicurar las plantas enteras y colgarlas. Si la cantidad es muy grande dará igual el tamaño que teng- amos, será más práctico di- vidirlas en ramas y manicu- rarlas una a una para luego colgarlas. 1. Es muy recomendable re- tirar todas las hojas grandes sin resina cortándolas desde su unión con el tallo principal. Si dejamos el peciolo, el tallo de la hoja, este puede producir moho por la humedad que de- sprende. Algunas personas, de- bido a sus circunstancias de secado, dejan las hojas grandes para que protejan las flores de posibles agresiones, sin em- bargo, no es lomás aconsejable, pues prolongaremos el tiempo de secado y el riesgo de que aparezcan problemas. 2. Las hojas que sobresalen de las flores, que sí tienen resina, debieran recortarse para que la flor gane en calidad y sabor. Sin embargo, estas hojas no tienen por qué desecharse. Los tricomas que contienen puede consumirse de diversas formas. Desde las que menos los aprovechan, como las infusiones con leche o el alcohol de cannabis, hasta la congelación para la posterior extracción de hachís, métodos que aprovechan la práctica totalidad de los tri- comas que contienen estas hojas. 3. Una vez quitadas las hojas grandes y manicurados los co- gollos, debemos colgar las ra- mas o plantas, dependiendo de la elección. No es comple- tamente necesario colgarlas boca a bajo, esto no mejorará la calidad de la flor, sin em- bargo, sí mejorará el aspecto, las volverá más compactas y manejables y ayudará, ligera- mente, al secado y a la pre- vención de contratiempos. 4. Lo ideal es llevar a cabo en secado en un emplazamiento oscuro y ventilado. No debemos dejar que la luz llegue a nues- tras plantas de forma prolon- gada aunque sí debemos com- probar que el secado transcurre de forma adecuada, a poder ser, varias veces cada jornada, al menos durante los primeros días de secado. La temperatura nunca debiera superar los 26ºC pues se degradaría la calidad por volatilización. Debemos evitar los golpes y las fricciones innecesarias y, no menos im- portante, la humedad. 5. Si colgamos las plantas de una sola pieza ya tendrán un espacio adecuado entre ramas proveniente del crecimiento, de su forma natural de estruc- turarse. Sin embargo, si corta- mos las ramas individualmente, a la hora de colgarlas, tiene que haber una separación entre ellas. No es necesario que haya una separación excesiva pero las ramas nunca deben tocarse. Este puede ser otro motivo de aparición de moho. 6. Recuerda que si estamos hablando de cantidades medi- anas o grandes, agradecerás colocar una malla o un cristal debajo del lugar de manicura- do. Se desprenderán gran can- tidad de tricomas que podrás fumar inmediatamente después de este proceso, como recom- pensa, o podrás prensar en for- ma de hachís para conservarlo. Lo mismo podremos aplicarlo a los restos de resina en manos y tijeras. 7. A menudo los cultivadores son en extremo optimistas y calculan tiempos de manicu- radomuy inferiores a los reales. Manicurar es un proceso lento y delicado y es mejor tomarse tiempo. Si realizamos bien esta tarea lo agradeceremos cuando consumamos las flores. 8. De forma orientativa, ya que no nos encontramos en un interior donde es mucho más controlable, debiéramos mantener la temperatura sobre los 22ºC y la humedad entorno al 50% para que las plantas se secaran en unas condiciones óptimas. 9. El tiempo aproximado de secado en estas condiciones depende del tamaño del cogollo pero suele ser de entre 6 y 12 días. Cumplir con estos perio- dos demostrarían que estamos realizando un buen secado. Recordad que estos son con- sejos generales. Por ejemplo, existen muchas otras formas de secado y multitud de in- strumentos que podéis utilizar para economizar espacio y ag- ilizar el proceso (“secaderos”). Lo mismo pasa con el mani- curado, para aquellos que ten- gan cantidades grandes o muy grandes de flor, quizás le sea conveniente adquirir una máquina de manicurado. Suele recomendarse, también, evitar el plástico y utilizar el papel o el cartón; utilizar ex- tractores y ventiladores (estos últimos nunca orientados di- rectamente hacia las flores en proceso de secado) y si utilizas mallas de secado, para evitar problemas de humedad, es mejor colgar los cogollos du- rante un par de días antes de pasarlos a las mismas. Por último os daremos unos generales consejos de curado y conservación. A partir del quinto día después de la cosecha debemos apretar, suavemente, nuestros cogollos con los dedos índice y pulgar. Si notamos que nuestras flores crujen y están, aparentemente secas, es momento de comen- zar con el curado. En el caso de grandes flores, siempre es recomendable utilizar un uten- silio fino y puntiagudo para abrir levemente los cogollos y comprobar como se encuentran en las partes más cercanas al tallo. Si notamos una excesiva humedad, podemos dejarlos uno o dos días más en el em- plazamiento de secado. Una vez hayamos decidido comenzar el curado, debemos tener en cuenta y seguir estos consejos generales: 1. El curado sirve para elimi- nar la humedad de nuestras flores que ya no se hace per- ceptible. Esto permitirá au- mentar considerablemente la potencia pues todo el THC que contienen estos cogollos se vuelve psicoactivo. También nos permitirá almacenar las flores durante bastante tiempo sin riesgo de que aparezca moho y manteniendo toda su calidad. Afectará, asimismo, considerablemente al sabor pues la clorofila terminará por degradarse por completo de- jando un sabor muy suave y puro. La combustión será uni- forme y los efectos mucho más potentes y placenteros que en los primeros estadios después del secado. 2. Lo ideal es cortar las ramas en partes de unos 35 cm y me- terlas en envases de vidrio her- méticos. Si fueran opacos serían perfectos, para evitar el con- tacto con la luz y la degradación que esto implica con el tiempo. En el caso Holandés, suelen despacharnos con flores guardadas en envases de plás- Lo ideal es llevar a cabo en secado en un empla- zamiento oscuro y venti- lado
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