El Cultivador 3

que todos los cogollos madu- ren al mismo tiempo. Hemos de considerar que para evitar cosechar pequeños cogollos que puedan haber crecido en las partes inferiores de la planta, eliminaremos dichas flores cuando apenas estén creciendo, haciendo así que toda la energía vaya dirigida hacia la punta de cada rama y obteniendo finalmente cogo- llos más grandes y compactos. Finalizada la primera hora y media de clase, Chris McCa- theran nos invitó a tomarnos un descanso de 10 minutos para afrontar la última parte de la clase con las pilas carga- das. Llegaban por fin las reco- mendaciones para cosechar nuestras plantas. Como él bien nos comentaba, el mo- mento de la cosecha es algo subjetivo, ya que depende, entre otras cosas, de la gené- tica que estemos cultivando, los efectos psicoactivos que estemos buscando o el mé- todo de cultivo que hayamos utilizado. Tras una cantidad X de se- manas de floración, depen- diendo de cada variedad, y ya cerca de nuestra cosecha, cuando las flores están madu- rando, reduciremos drástica- mente la cantidad de alimento de nuestras plantas, moviéndonos en el rango de entre 0 y 300 ppm. Para la úl- tima semana o semana y media, nos recomendaba con- cluir la adición de nutrientes a nuestro riego para hacer así un lavado de raíces con la in- tención de eliminar el exceso de sales minerales de nuestro medio de cultivo forzando a la planta a consumir sus propias reservas y evitar sabores des- agradables en nuestro pro- ducto final. Uno de los primeros indica- dores a valorar a la hora de precisar la maduración de nuestras plantas reside en el color de los estigmas de las flores, unos pequeños pelitos que inicialmente son de color blanco y que van cambiando hacia un color marrón/rojizo a la vez que van secándose y disminuyendo de tamaño. Aun así la técnica para de- terminar el momento en el que cosechar las plantas de cannabis, consiste en usar una lupa o microscopio para comprobar el color de los tri- comas que cubren nuestras flores. Según estos tricomas van madurando, cambian tanto de forma como de color, cuando estos se están for- mando, vemos un tallo al que conforme va pasando el tiempo le va saliendo una “ca- beza” donde se van desarro- llando los terpenos (que son los que dan ese delicioso aroma a nuestras plantas), los flavonoides y los cannabinoi- des. Dichos tricomas tienen forma de “chupachups” y una consistencia aceitosa, en un principio una apariencia transparente/translucida, que va tornándose hacia un color lechoso hasta llegar a un bo- nito color ámbar/rojo a me- dida que el THC y demás cannabinoides se van trans- formando y degradando. Este cambio de color y degradado de cannabinoides determi- nará en gran medida el efecto que obtendremos al consumir el producto final. Conseguire- mos pues, un efecto principal- mente cerebral, en el caso de cosechar nuestras plantas con una mayoría de tricomas de color translucido o lechoso, y un efecto más corporal si tras el paso de unos días más, di- chos tricomas se han vuelto de color ámbar. No obstante, como todo en esta vida, la práctica hace la perfección, y como Chris nos decía, no hay nada mejor que equivocarse las primeras veces para triunfar en próxi- mas ocasiones o bien probar distintos tiempos de cosecha para captar así esos distintos efectos de los que hablába- mos. Como consejos generales a la hora de cosechar, Mr. McCatheran nos sugería arrancar las hojas más gran- des de la planta para así redu- cir la humedad de nuestro jardín e incrementar la pene- tración de la luz. A la hora de cortar las plantas y depen- diendo del tamaño de las mis- mas es decisión de cada cual cortar la planta entera desde la base o hacerlo eligiendo ramas individuales. Dicha de- cisión estará también relacio- nada con el espacio del que cada uno disponga para el se- cado de nuestras plantas, cuyas condiciones óptimas, son una temperatura entre 18 y 23ºC, una humedad relativa de entre 45 y 55%, ausencia completa de luz, y un ligero “chorro” de aire cuya fuente puede ser un ventilador do- méstico. Todo esto durante unos siete a diez días en un lugar en el que las plantas estén colgadas boca abajo fa- voreciendo así la desaparición de la clorofila y la humedad de nuestras flores. En lo referido a la manicura de los cogollos, dependerá del gusto de cada uno hacerlo cuando las plantas están to- davía húmedas o hacerlo des- pués del proceso de secado, cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes y cada cual seguirá aquella que mejor le convenga. Ya para finalizar y puesto que la clase no daba para más, Chris nos recordaba que el proceso de curado de nues- tros preciados cogollos es de una gran importancia, ya que es donde los aromas maduran y cambian. Nos recomendaba encarecidamente utilizar botes de cristal abriendo y re- novando el aire de los mismos cada día durante la primera semana y dos veces por se- mana seguidamente, para evi- tar así la formación de moho y olores no deseados. Chris terminaba la clase en- tendiendo que nos habíamos quedado con ganas de más, nos animaba y recordaba que tendríamos oportunidades de resolver nuestras dudas en las sucesivas semanas y que íba- mos a recibir otra clase sobre Horticultura de la mano de Ed Rosenthal. Os animo a seguir apren- diendo porque nunca es sufi- ciente, ¡hasta la siguiente clase! 61 cultura cannábica

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