El Cultivador 3

• Unos guantes de cocina (pro- curar que sean de vinilo, los de goma pueden dejar sabor) • Una prensadora-exprimidor manual de cocina (si disponi- ble) Procedimiento para la elaboración artesanal de leche de cáñamo 1 . Limpieza de las semi- llas: Analizar las semillas sobre un fondo blanco y separar las semillas pequeñas y pálidas, las semillas inmaduras (una semillas inmadura se abrirá si se aprieta entre el índice y el pulgar.) las de color verde o las dañadas. Verter las semillas buenas en un recipiente y cubrir con agua. Remover las semillas buenas que se hunden hasta el fondo del recipiente para lavar el polvo, la posible su- ciedad y que salgan a flote las semillas huecas. Separe las semillas que pu- dieran estar flotando en la su- perficie y saque las semillas buenas y descartar cualquier grano inadecuado, repita el proceso si es necesario. Repetir el proceso hasta que esté satisfecho con el resul- tado. 2. Remojar las semillas: Deje las semillas en remojo durante 8 a 48 horas en agua limpia destilada o filtrada. Para evitar la fermentación, hay que cambiar el agua cada ocho horas, en lugares caluro- sos quizás sea recomendable el cambio aun más a menudo. La mejor leche se produce cuando las conchas se han di- vidido y las semillas han co- menzado a brotar la radícula (el rabito) y alcanzado alrede- dor de 2-3 mm. Se recomienda usar un saco de geminado, dado que refe- rido facilita el cambio de agua, el posterior enjuagado y protege de la perdida de radí- calas partidas en aclarado. 3. Moler y mezcla las se- millas: Drenar el agua de remojo y aclarar dos o tres veces con mucho cuidado (si se hace muy brusco se pueden partir las pun- tas germinadas), a continuación colocar las semillas germinadas en un mortero de granito y ma- chacar el contenido. Si lo indicado no fuera posi- ble, usar una batidora eléc- trica añadiendo un poco de agua para facilitar la mezcla (en esta etapa si se desea tam- bién se puede añadir almen- dras, semillas de girasol, semillas de calabaza, etc.) y como no, su posterior colado y exprimido. 4. Colar la leche: Colocar la tela o el saco en un bol y verter la leche de cá- ñamo en ella. Cuando casi todo el líquido ha pasado por la muselina, cierre la bolsa y seguir presionando hasta que al cabo del tiempo ya no se logre exprimir más liquido de la masa. La leche de cáñamo ya está lista para ser disfrutado o puede darle sabor, es decir añadiendo verduras o zumos de frutas, miel, hierbas o especias, jen- gibre, etc. Cuando haya ter- minado de moler y mezclar, añadir más agua a la mezcla hasta lograr una liquidez in- dicada para lograr la consis- tencia deseada. 5. Almacenamiento: Es evidente que con las pre- cauciones que hay que tomar, solo a la hora de enjuagar las semillas para que no inicien la fermentación, se sobreen- tiende que la leche de cáñamo fabricada artesanalmente sin la esterilidad que garantiza un procesamiento industrial mo- derno, no perdura mas de 3 días “en la nevera”. Antes del consumo, se debe agitar bien la leche para ase- gurar su homogeneidad. Es recomendable para alargar lo máximo posible la fecha de caducidad que tanto el agua que se usa para moler las semillas, así como el agua usada para re- mojar y enjuagar las semi- llas sea agua hervida previamente o por lo menos haber pasado por un filtro de osmosis inversa. A su vez, también se recomienda esterilizar los botes y sus tapas antes de su uso. salud verde 64

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