El Cultivador 3

mundo cannábico 74 Desde entonces, el cannabis ha sido sujeto a numerosos cambios en la ley, el más im- portante de todos ocurrió en 2001-2002, cuando ser recla- sificó como droga de “clase C”, al mismo nivel que las medicinas no adictivas o dro- gas anabólicas, suprimiendo las sentencias de cárcel por posesión de pequeñas canti- dades. Pero más reciente- mente, a principios de 2008, el cannabis se reclasificó como droga “clase B”, de vuelta al estado totalmente ilegal. Muchos dueños de growshops están expresando su preocupación sobre la po- sibilidad de que las semillas de cannabis se ilegalicen bajo la actual ola contra la legali- zación del cannabis. A pesar de esta historia tur- bulenta, la población del Reino Unido tiene un lazo muy estrecho con el fumeteo. Desde Londres a Glasgow, desde Cardiff a Belfast, fumar hachís o marihuana es una actividad lúdica de un buen porcentaje de la población ac- tiva. Es profundo en la cul- tura juvenil, desde canciones a películas, y se ha extendido a todos los niveles de la socie- dad; los Rolling Stones y los Sex Pistols son considerado iconos del consumo, y la in- dustria cinematográfica in- glesa ha producido algunas de las mejores películas sobre cannabis de todos los tiem- pos. Esta aceptación subra- yada que se desliza bajo una sociedad aparentemente in- tolerante afecta al país de un modo muy fuerte. La prueba es el hecho de que el Reino Unido es uno de los pocos pa- íses en el mundo que tiene un programa de uso medicinal del cannabis oficialmente apoyado por el gobierno. Esto ha sido posible gracias al tra- bajo de Sir Geoffrey Guy, cre- ador de GW Pharmaceuticals, una compañía que cotiza en la Bolsa de Londres, y dueño de las patentes legales de las plantas de cannabis (el único en el mundo). En sus instala- ciones secretas, GW cultiva cannabis de grado superior para usarse en la producción de medicinas basadas en can- nabis, con licencia del go- bierno. A la compañía no se le permite la venta de cannabis como medicamento, como ocurre en Holanda, pero pue- den utilizar extractos de can- nabis para preparar medicamentos, tales como espráis bucales, cápsulas y ungüentos. En los últimos 10 años ha habido algunos intentos de abrir coffeshops siguiendo el ha habido algunos intentos de abrir coffeshops siguiendo el modelo holandés, pero las au- toridades nunca han permi- tido que este concepto se hiciera realidad

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