El Cultivador 30

31 cultivo exterior se dan condiciones climáticas adversas, todas las plantas mos- trarán más o menos el mismo grado de resistencia. Además, en el cultivo en tierra madre, favorecen la erosión del suelo. Por lo tanto, es bastante acon- sejable cultivar otras especies vegetales y que las genéticas empleadas sean de ascendencia diversa. El cultivo de plantas que establecen asociaciones benéficas resulta ideal para huir del monocultivo, ya que éstas también aportan determinadas ventajas. Muchas aromáticas como la menta, la albahaca o la lavanda ejercen un efecto repelente sobre insectos como pulgones, hormigas y mosqui- tos, ayudando a mantenerlos alejados. Otras, como las toma- teras, judías, o matas de pimiento pueden ayudarnos a camuflar nuestro cultivo además de proporcionarnos hortalizas. En cuanto a la marihuana, no sólo es necesario que sea de ascendencia diversa, sino tam- bién que las variedades emple- adas sean muy resistentes a los contratiempos más frecuentes de la zona. En líneas generales, si vivimos en una zona húmeda escogeremos variedades que sean resistentes a los hongos; y si estamos en una zona seca y calurosa, a los insectos y a la sequía. De modo que antes de empezar a cultivar, tendremos que escoger variedad y plante- arnos la posibilidad de intro- ducir plantas de otras especies vegetales. Otra de las cuestiones sobre las que debemos meditar antes de empezar un cultivo, será el emplazamiento y distribución del mismo. Hay que tener en cuenta la orientación de éste en la medida de lo posible o asegurarse de que recibirá el número de horas de luz sufi- cientes. También es necesario cerciorarse de que estará míni- mamente protegido de las con- diciones climáticas adversas como vientos demasiado fuertes que, a pesar de hacer que las ramas y troncos sean resisten- tes, favorecen la deshidratación y aumentan el riesgo de lesiones en caso de tormenta. En cuanto a la distribución del cultivo, es importante recordar que las plantas deben situarse a una distancia de al menos unmetro o un metro y medio la una de la otra para dificultar el contagio de cualquier enfermedad en caso de haberla. Durante el cultivo Una vez tengamos en marcha nuestro huerto o cultivo de terraza, tendremos que propor- cionarle los cuidados adecuados para evitar que las plantas se debiliten, ya que así seríanmás susceptibles al ataque de plagas y a las enfermedades fungosas. Cuando los procesos metabóli- cos de las plantas se ven alte- rados por factores ambientales, se dice que sufren estrés abió- tico, del que existen varios tipos según el origen de la perturba- ción. El estrés hídrico se refiere a aquellas situaciones de escasez de agua en que las plantas muestran respuestas fisiológicas a corto plazo; el salino, a aque- llas en que hay un exceso de sales acumuladas en el suelo o sustrato de forma que les impide absorber agua o nutrientes; y el estrés por temperatura hace referencia a las alteraciones que sufren los vegetales por causa del frío o calor extremos. Por mucho que hayamos escogido genéticas adaptadas a las con- diciones ambientales de nuestra zona, tenemos que procurar que nuestras plantas estén siem- pre lo más vigorosas posible para que sean resistentes a cual- quier contratiempo. Para evitar el estrés hídrico debemos proporcionar a las plantas el agua necesaria. Un exceso de humedad en la zona radicular impide la respiración celular, causando la muerte de los tejidos e imposibilitando la absorción de agua, por lo que la planta también acaba por mostrar síntomas de deshidra- tación. Por otra parte, la escasez de agua no sólo limita el normal funcionamiento del metabo- lismo vegetal, sino que también las llamadas “malas hierbas” pueden actuar de reservorio para algunos insectos entomófagos que impiden que otros, que son dañinos para el cultivo, se multipliquen de forma exponencial los monocultivos (cultivos de una sola especie vegetal de la misma línea genética) suelen ser muy vulnerables Autofloreciente en terraza

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