El Cultivador 30

32 cultivo exterior causa problemas de salinidad, ya que si disminuye la cantidad de agua pero no la de sales minerales, la EC del suelo será más elevada. También debemos tener en cuenta la calidad del agua empleada ya que ésta incide directamente sobre la solubilidad de los nutrientes y puede llevar distintos minerales disueltos. En cuanto al estrés salino, si queremos evitarlo, además de regar correctamente también debemos abonar de forma adecuada. En el caso del cultivo en tierramadre, tal como he mencionado anteriormente, la mejor opción son los abonos orgánicos. Pero también para los jardines urbanos al aire libre son muy recomendables pro- ductos como el humus de lom- briz, el estiércol de oveja o el guano de murciélago. Estos aportanmicroorganismos bene- ficiosos para las plantas e incor- poran nutrientes que servirán de reserva durante todo el ciclo vital de las mismas. Es bastante aconsejable evitar el uso de pro- ductos de síntesis química, aun- que en este caso podemos ser un poco más flexibles y añadir algún suplemento mineral de forma moderada como un aporte extra de PK durante la floración. En cualquier caso, procuraremos no causar excesos de nitrógeno, porque las plantas que lo sufren son especialmente débiles aunque muestren un color verde intenso. Por último, en lo referente al estrés por temperatura, lo único que pode- mos hacer paramitigar sus efec- tos, es evitar que las plantas sufran otros tipos de estrés. Durante el transcurso del cul- tivo debemos asegurarnos de que las plantas no sufren lesio- nes, ya que además de debilitar al ejemplar afectado, éstas son aprovechadas por hongos como la botrytis para penetrar en los tejidos vegetales. Si detectamos alguna reciente o nos vemos obligados a practicarla por cual- quier motivo, podemos usar cera para sellar la herida. Tam- bién mantendremos limpias y desinfectadas aquellas herra- mientas que utilicemos en cul- tivo como tijeras o cizallas. Una vez hayamos tomado todas estas medidas, ya sólo nos queda realizar una tarea de control sobre el cultivo, revi- sándolo periódicamente para asegurarnos de que se encuentra libre de cualquier tipo de estrés, así como de plagas y enferme- dades. No obstante, si detectá- semos alguna, tendremos que recurrir al control químico, es decir, a la aplicación de algún preparado que nos ayude a com- batirlas. Dado que el cannabis es una planta que no se lava para su consumo, debemos usar productos que se descompon- gan rápidamente, ya que de otro modo podríamos fumar restos de insecticida o fungui- cida. Además, es bastante acon- sejable que estos sean orgánicos o autorizados para agricultura ecológica, sobre todo si culti- vamos en un huerto, ya que determinados insecticidas son peligrosos para la fauna auxiliar. Si hemos seguido las pautas aquí marcadas la incidencia de la plaga o enfermedad no debe- ría ser muy grande, pero si no desaparece con la aplicación de productos biológicos, tampoco tenemos que empeñarnos en erradicarla mediante la aplica- ción de preparados de síntesis química. Bastará con tener al agente causante del desbara- juste bajo control. Por ejemplo, en el caso del oídio es inútil intentar erradicarlo, pero mediante la aplicación de fun- guicidas biológicos podemos impedir que llegue a las flores y se expanda demasiado. Ade- más, en el caso de las plagas, podemos utilizar métodos mecánicos como la colocación de tiras adhesivas que atrapen insectos voladores, o la limpieza manual en el caso de animales grandes como caracoles u oru- gas. Espero que te haya gustado el artículo y que pueda serte uti- lidad en la planificación de tu cultivo para mantenerlo sano. ¡Muy buenos humos! En cualquier caso, procuraremos no causar excesos de nitrógeno, porque las plantas que lo sufren son especialmente débiles aunque muestren un color verde intenso Esta planta se vio ligeramente afectada por araña roja, pero su incidencia no fue significativa Las plantas sanas resisten mejor los embistes del clima

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