El Cultivador 30

Al igual que el crecimiento, la pre- floración fue menor que en otras ocasiones. La rapidez para pasar este estadio ha sido asombrosa, acortán- dose tres días –un 20 % aproxima- damente–. Durante estos días prac- ticamos una limpieza de ramas en la zona baja. En esta ocasión la limpieza fue menor que en otros cultivos con sodio, puesto que el porte de las plantas también era menor. Transcurrida esta etapa, entramos en la floración y añadimos, por pri- mera vez, abono. Utilizamos humus líquido casero para fomentar lamicro- vida del sustrato, aportándole un extra de energía a las plantas y evi- tando que sufrieran carencias. Tras este revitalizante riego sólo hemos aportado agua durante la siguiente semana, ya que las plantas no mos- traban ninguna carencia. Diez días después del riego con humus tocaba aportar un extra de fósforo y potasio, ya que las flores empezaban a estar formadas. De esta forma conseguimos que las flores engordaran y fueran cogiendo una densidad considerable. Este aporte lo hemos llevado a cabo gracias a un purín de plátanos, cas- caras de huevos y algunas pieles de patata –tal y como os mostramos en el anterior número de El Cultiva- dor –. Este riego lo repetimos a lo largo de las próximas dos semanas, intercalando, entre riego y riego con abono, uno sólo con agua. Durante estas dos semanas hemos observado cómo iban engordando las flores a un ritmo vertiginoso. Fue tal el ritmo de engorde que cuando rondábamos los cincuenta días de floración ya empezaban a oscurecer los primero pistilos. Terminando una dulce floración Cuando empezaron a tornarse de marrones los pistilos, dejamos de abonar nuestras plantas e hicimos un lavado de raíces. De esta forma, una vez limpio de exceso de sales en el sustrato, podemos aportar azúca- res. Con este suplemento consegui- remos que el tamaño de las flores se vea acompañado de un gran peso final. Este extra lo añadiremos dos veces, con una diferencia de una semana entre aporte y aporte. Para ello diluiremos una cucharada de miel de caña en diez litros de agua – sin ajustar el pH, ya que en la fase final de las plantas no se deben apor- tar ácidos que puedan enturbiar el sabor de la cosecha–. Cuando rondábamos los sesenta días de floración decidimos no apor- tar más nutrientes y, aunque bastaría 69 cultivo avanzado Podemos concluir que el coste final ha sido de siete euros por gramo Punta con clorosis

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