El Cultivador 31
3. Lamarihuana es cultivada y usada en la península de Panamá como suave estimu- lante e intoxicante. No es una droga que genere depen- dencia como lo hacen los derivados del opio o la coca- ína, y no hay síntomas de síndrome de abstinencia al parar su consumo. 4. Los efectos fisiológicos observados, además de la intoxicación, son aumento del pulso y del apetito e inducción al sueño. 5. No se pudo demostrar un deterioro mental o físico como efecto de fumar mari- huana, pero debería tenerse en cuenta de que los soldados observados eran todos hom- bres jóvenes que habían fumado marihuana durante dos años o menos. 6. Desde el punto de vista médico el uso habitual de marihuana, así como de otros estimulantes e intoxicantes, debería ser considerado como perjudicial para la salud. 7. El uso de marihuana por civiles en la Zona del Canal es tan leve que es insignificante. 8. La evidencia obtenida sugiere que los comandantes han enfatizado los efectos de la marihuana al estimar la eficiencia y cualidad militar de los delincuentes a sus órde- nes, ignorando el hecho de que una gran proporción de los delincuentes son retrasa- dosmentales o sicópatas, con- diciones que por sí mismas explicarían la delincuencia. El comité había tenido acceso a los archivos del juez y del abogado del cuartel general del Departamento del Canal de Panamá. Sólo el 1,17 % del total de personal militar llevado a juicio durante los dos años anteriores a junio de 1932 tenía cargos por posesión, consumo de marihuana o por otros deli- tos combinados con la posesión y consumo de la planta. De los 51 militares que formaban ese 1,17 %, sólo cuatro tenían cargos por violencia o insu- bordinación. Dada la gran cantidad de evi- dencias recopiladas, y siguiendo las directrices en las que se enmarcaba la investigación, el comité decidió recomendar lo siguiente: 1. La actual regulaciónmilitar que prohíbe la introducción, venta, posesión o uso de marihuana en las reservas militares debe continuar en vigor, ya que se cree que limi- tan el uso demarihuana entre los soldados. 2. Con las pruebas obtenidas y consideradas por el comité, no se considera aconsejable, en virtud de las condiciones existentes, la recomendación de medidas legislativas adi- cionales para prevenir la venta o uso de marihuana en la Zona del Canal de Panamá. Así fue como, aunque las con- clusiones del informe no avala- ban la recomendación de man- tener la prohibición del con- sumo, posesión o venta de can- nabis en el ejército, se mantuvo tal recomendación dadas las presiones existentes. No pudie- ron recomendar, por falta de evidencias, medidas legislativas adicionales, como podría haber sido una ley que prohibiera el cannabis entre los civiles. Pero la importancia de este informe la otorga, precisamente, el hecho de que desmonta el argumento de que los consumi- dores de marihuana se conver- tían en criminales violentos debido a la sustancia. A pesar de ello, como veremos en el capí- tulo siguiente, los protagonistas de la versión estadounidense de nuestra historia, ignoraron estas conclusiones y repitieron hasta la saciedad mentiras que serían asumidas como verdades entre la opinión pública en un breve periodo de tiempo. Referencias 1. Rödner Sznitman, S.; Olsson, B. y Room, R. (eds.) (2008). A can- nabis reader: global issues and local experiences. Perspectives on cannabis controversies, treatment and regulation in Europe. Lisboa: EMCDDA. 2. Marín, I. (2003). Historia des- conocida o conocida del cannabis. Málaga: Megamultimedia, p. 155. 3. The Military Surgeon, vol. 73 – julio-diciembre 1933. Todos los datos relacionados con esta sección están tomados de este texto. 4. Ver el n.29 de El Cultivador. 5. The Military Surgeon, op.cit. Todos los datos citados en esta sección están basados en este docu- mento. Canal de Panamá No se pudo demostrar un deterioro mental o físico como efecto de fumar marihuana 60 los orígenes de la prohibición
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