El Cultivador 31

65 cultura cannábica nos comentaba que existía en la bahía de San Francisco una certificación llamada Clean Green Certified , mediante la cual diferentes productores de cannabis que seguían ciertas directrices basadas en el cultivo orgánico, conseguían que dis- pensarios como Harborside Health Center (dispensario de referencia mundial situado en Oakland), les pagasen unmayor precio por su producto final. Nos adelantaba también que, con el tiempo y las diferentes legislaciones, un producto que se está vendiendo como una medicina, estaría más y más controlado. La industria por sí misma ha ido requiriendo exac- tamente eso, unas flores y extractos libres de pesticidas, fungicidas y/ometales pesados y, es por ello que, cada vez es más importante la labor de los laboratorios de análisis de can- nabis. No sólo es importante saber qué concentración de cannabinoides y terpenos pre- sentan las flores o extractos que consumimos, sino también si estos contienen productos nocivos que no deberían de estar presentes en los resultados de los laboratorios. De seguido, nos planteaba que, aunque los sellos legales como OMRI son algo a lo que atenerse, siempre va a haber productos nuevos y compañías más pequeñas que sigan buenas prácticas y produzcan sustratos, fertilizantes, pesticidas y fun- gicidas orgánicos y que no pue- dan permitirse gastar los miles Cannabis en acuaponía (YouTube) Fertilizante basado en plantas apto para cultivo ecológico

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1