El Cultivador 31
68 cultura cannábica de sauces, que al desarrollarse acababan anclando sus raíces en el fondo y servían para rete- ner los bordes de la estructura. De esta forma, dichas cons- trucciones (que no requerían irrigación ya que ésta se hacía por infiltración) no sólo les servían para cultivar diferentes vegetales, sino también para criar peces. Los peces crecían y se desarrollaban en los cana- les que se formaban entre las isletas, se alimentaban de las hojas caídas, plantas acuáticas e invertebrados, entre otros, y sus excrementos, diluidos en el agua, se acababan con- virtiendo en nutrientes para las plantas cultivadas. Creaban así un sistema circular de pro- ducción de alimentos en cul- tivo simbiótico, en el que ade- más las plantas actuaban como filtros para el agua, limpián- dola, de forma que ésta no se volviese tóxica. Como método moderno de cultivo, basado en esta idea, surgió la acua- ponía, que consiste en el cul- tivo de plantas y la cría de animales acuáticos de forma simultánea en un circuito cerrado. En este caso, llevando este método al cultivo de can- nabis a interior (aunque tam- bién se lleva a cabo en exte- rior), tendremos que preocu- parnos de alimentar a los peces y serán sus desechos después, los que les servirán como fer- tilizantes a las plantas. Nece- sitaremos, por lo tanto, un tanque para los peces, una bomba que recircule el agua y una cama de cultivo para las plantas, que incorpore un sifón en la base por donde el agua ya limpia, vuelva al depósito de los peces. Al cultivar en interior y no contar con las lluvias, nos vere- mos también en la obligación de añadir agua periódicamente para reemplazar la que se pierde por evaporación. Por otro lado, hay cultivadores que hacen algo similar al proceso que se lleva a cabo en los sistemas acuapóni- cos, al utilizar, para regar a sus plantas, el agua con excrementos de los peces de un acuario. Como otra de las formas de crear un cultivo orgánico y cíclico parecido a lo que ocu- rriría en la naturaleza, Ereneta nos hablaba de la práctica de asociación de cultivos. Este pro- cedimiento consiste en cultivar en el mismo medio diferentes plantas que se complementan y ayudan entre sí. Entre los distintos beneficios que ocurren al hacerlo, están el de la mejora de la cosecha y del sabor y que se incrementa la cantidad y la fijación de nitrógeno sobre todo al cultivar ciertas hierbas bajitas de raíces, no muy profundas, para que no compitan con los nutrientes de nuestras plantas de cannabis (leguminosas como alfalfa, tréboles, plantones de guisantes o alubias que no les den sombra). Mientras el can- nabis crece y consume nitró- geno, estas plantas lo están incorporando al medio apro- vechando el nitrógeno mole- cular, el elemento mayoritario de los gases que componen la atmósfera de nuestro planeta. En cultivos de exterior, sobre todo, utilizaremos también “cul- tivos trampa” que servirán de cebo para los animales y les alejarán de nuestras cosechas. Y, por supuesto, para el control de plagas cultivaremos plantas que al desprender ciertas fero- monas las repelen (perejil con- tra el pulgón, por ejemplo) y otras que sean atrayentes para diferentes predadores de posi- bles pestes. En cuanto a los pesticidas y fungicidas, hay muchas y dife- rentes fórmulas caseras que podemos preparar para aplicar como preventivos, cada dos semanas, por ejemplo, bien mediante aplicaciones foliares o junto con el agua de riego. Sin embargo, en el caso de estar sufriendo infestaciones graves, será preferible optar por com- prar productos manufactura- dos, que, aunque son algo más caros, seránmás concentrados y de mayor eficacia para el tra- tamiento de las mismas. Con esta completa introduc- ción del cultivo orgánico, lo dejamos aquí hasta la siguiente parte de la clase y, como siem- pre, os animo a seguir apren- diendo porque nunca es sufi- ciente. ¡Feliz cultivo! cultivar en el mismo medio diferentes plantas que se complementan y ayudan entre sí Menta y cannabis creciendo juntos
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1