El Cultivador 33

78 pensamiento psicodélico de la unión de sus fieles, los bautizados como elevacionistas , esta sede, o iglesia en su defini- ción más arquitectónica, pre- tende ser refugio para aquellos que hacen uso de la planta como modo de autodescubrimiento. Esta nueva iglesia no pretende ser estandarte de ninguna reli- gión que anule otras opciones de fe, sino que, por lo contrario, quiere ser complemento y dar cabida a cualquiera que com- parta su visión del cannabis, independientemente de qué culto profese o a qué credo se adhiera. El templo cannábico está ubi- cado en una iglesia luterana, comprada a sus 113 años de edad para este nuevo propósito. Quizás lo peor es que exista un altar que recuerde a las religio- nes más iconólatras. Anhelamos quizás una ruptura más potente con la idea más habitual de reli- gión. La iglesia del cannabis no debería tener altar. Nos la ima- ginábamos como un espacio más diáfano, más apropiado para la reunión de sus fieles cannábicos. A pesar de ello, uno de los aspectos curiosos de esta igle- sia es su decoración: se han enlucido sus muros para que dos artistas puedan pintar sobre ellos sus grandes mura- les al fresco. Kenny Scharf y un español, Okuda SanMiguel, son los dos encargados de los murales. El resultado es maravillosa- mente colorista y casi no deja un tramo sin pintar, cubriendo todo en un horror vacui muy psicodélico. Sólo quizás los ner- vios de las bóvedas quedan de color cal. Tiene un acabado homogéneo, pues los colores, aunque diversos, son comunes a lo largo de toda la estructura. Además, se repiten las formas geométricas en series infinitas que recuerdan a los patrones caleidoscópicos y fractales tan característicos de las alucina- ciones; y, si estamos atentos, podemos hallar la representa- ción de algún animal escondida. Bien con armarios, bien con dibujos animados o con la deco- ración de la iglesia de la mari- huana, los enteógenos y las alu- cinaciones son un recurso común en la obra de Kenny Scharf, ya sea para aludir direc- tamente al consumo, como una vía al escapismo, o como excusa para tratar otros temas en boga. Quedáis invitados a pasear por su arte y a rastrear las huellas de los enteógenos. Seguro será un paseo psicodélico. Referencias 1. Para más información: https://goo.gl/NqDEkv. 2. Scharf, K., Blinderman, B., Came- ron D., Magnuson, A. & Hopper, D. (1996). El mundo de Kenny Scharf . Monterrey, México: Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey. 3. Para más información: https://goo.gl/3m6Ah6. 4. https://goo.gl/D5ruoS. 5. Phillips, N. (2013). A Nuclear Rapture: The Apocalyptic Art of Kenny Scharf . Religion and the arts, 17, 74-97. 6. Gruen, J. (1992). Keith Haring: The Authorized Biography . Nueva York: Simon and Schuster. Cada armario es una puerta a otra dimensión, una dimensión en la que escapar del ruido de su sociedad, de su visión apocalíptica del mundo Mural de Keith Haring (Rgs25, Wikipedia) Kenny Scharf x Kiehl's Mr. Bones (Youtube)

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1