El Cultivador 34
57 liberalismo cannábico consumo por parte de personas que buscan hacermás llevaderas sus vidas. Las investigaciones y sus gratos resultados no dejan de sorprendernos casi a diario y entendemos que cada vez más personas irán alineándose en lo que respecta al consumo medicinal de la planta. En las zonas rurales siempre se buscan cultivos que puedan asegurar un mantenimiento en el tiempo de la economía local. El cultivo de cannabis puede ser la fuente esperada por estas comunidades rurales, que siempre son las más gol- peadas cuando las crisis aso- man. La gran demanda que se está produciendo en los terri- torios y zonas donde ya se ha legalizado la marihuana medi- cinal augura, también, la misma demanda donde pos- teriormente se legalice. Esta gran demanda del cultivo de cannabis, tanto con alto con- tenido en THC como con altos contenidos de otros cannabi- noides y baja cantidad de THC, tiende exponencialmente a cre- cer, y las zonas rurales con cli- mas benignos y soleados (como los de la península ibérica) son susceptibles de convertirse en perfectos espacios agrícolas para su implantación. Recordemos que, a principios del siglo pasado, España era una poten- cia mundial en el cultivo de esta planta en su variedad de cáñamo industrial de bajo con- tenido en THC. La salud Ahora ya no se pueden discutir las bondades y ventajas del con- sumo de cannabis medicinal. Investigadores de todo el mundo llevan muchos años publicando los frutos de inves- tigaciones con esta planta. Tam- bién se lleva muchos años aprendiendo de los comentarios y experiencias de pacientes que han llegado al cannabis (en muchos casos como última alternativa). Han pasado más de dos dece- nios desde su legalizaciónmedi- cinal en California y, durante todo este tiempo, se han demos- trado sobradamente los valores terapéuticos del cannabis para muchas enfermedades, así como sus efectos paliativos para los síntomas de otras. La salud será la gran ganadora cuando se legalice el cannabis, cuando lle- gue a las manos de todo aquel que lo necesite y su uso pueda estar guiado y asesorado por profesionales que han estudiado y aprendido sobre la planta. La buena salud es lo más importante que puede desear un ser humano, y su manteni- miento es clave para la felicidad personal. Por lo tanto, tener acceso y garantía a la hora de acceder a una sustancia natural, que las investigaciones y estu- dios no desacreditan para la salud sino al contrario, es un derecho del ciudadano, y el Estado debe poner los medios para que esto sea así. Todos los días nos levantamos con noticias provenientes de todo el mundo que hablan de casos en los que el cannabis ha sido una ayuda maravillosa. Madres que hablan de milagros en los que, gracias al cannabis, sus hijos, con fuertes epilepsias o convulsiones, parecen haber dado un giro de 180 grados. La enfermedad de Parkinson, por poner un ejemplo, y otras enfer- medades neurodegenerativas también parecen ser diana en las bondades de la planta. Decenas de enfermedades están aceptadas para el con- sumo de cannabis en los países Centros médicos especializados y personal competente en esta materia debe prepararse para el servicio a la sociedad
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