El Cultivador 34
62 cultura cannábica en desarrollar sus semillas y, si no lo han hecho, empezarán a degradarse lentamente hasta que mueran. Lo que nosotros hacemos es cortarlas antes de que se deterioren, aunque tam- bién pueden dejarse morir y cortarse a posteriori , hay diver- sas técnicas para estresar a nuestras plantas y forzarlas a producir más resina en sus últi- mos días de vida. Ajuste del fotoperiodo Si se diese el caso de que qui- siéramos que nuestras plantas madurasen más rápido para adelantar el día de la cosecha, podremos reducir el número de horas de luz e incrementar el de horas de oscuridad. Esto hará que las flores empiecen a madurar antes, pero hará tam- bién que, por causa de la reduc- ción de horas de luz, la fotosín- tesis sea menor, así como la producción de azúcares y por tanto el peso y tamaño de las flores, reduciéndose también nuestra cosecha final. Si bien hay cultivadores que prefieren adelantar el tiempo de la cosecha para así poder hacer un cultivo más al año, otros tienen que utilizar esta técnica, por ejemplo, ante un inesperado aviso del propietario del inmueble donde estemos cultivando o ante la aparición de una plaga, para evitar perder la cosecha entera. Deshojado selectivo Hay muchas y diferentes for- mas de aplicar esta técnica y hay cultivadores que ni siquiera la llevan a cabo y dejan que la naturaleza haga lo que tenga que hacer, retirando, eso sí, aquellas hojas que empiezan a morir y romperse, ya que pue- den convertirse en lugares idó- neos para que pestes y hongos proliferen. Otros llevan a cabo una reti- rada masiva de hojas entre la segunda y tercera semana de floración, dejando únicamente las puntas intactas, en las cuales las plantas concentran toda su energía para formar sus flores en ellas. El problema de un deshojado extremo, o de hacerlo dema- siado pronto, al empezar la flo- ración, es que al quitar estas hojas de forma desmesurada (que son colectores de luz para que las plantas realicen la foto- síntesis y sigan creciendo), nues- tras plantas reducen la capaci- dad de desarrollar sus futuras flores y, por consecuencia, se disminuye la cosecha final. Por otro lado, de vuelta a las últimas semanas de floración, la eliminación de algunas de las hojas más grandes previene la aparición de hongos, ya que se favorece el movimiento del aire y mejora la penetración de la luz a las partes más bajas de la copa de las plantas. En horticultura se hablan de los conceptos “sumideros” y “fuentes”, y es que las células de las plantas pueden actuar como ambos y son expertas en repartir los elementos necesa- rios para su desarrollo (agua, azúcares, dióxido de carbono, minerales, aminoácidos, hor- monas…) hacia cualquier parte de la planta. Por ejemplo, las hojas son órganos considerados fuentes de azúcares ya que es donde estos son producidos; y las raí- ces sumideros de azúcares, donde los consumen o almace- nan. Por esto, cuando vemos que una hoja empieza amostrar signos de alguna carencia, lo que en realidad está ocurriendo es que la planta no está siendo capaz de obtener los nutrientes que necesita del medio en el que esté creciendo, sino que está tomándolos de sus propias reservas, consumiéndose a sí misma. En definitiva, si eliminamos muchas hojas durante la flora- ción, al privar de nutrientes a nuestras plantas en los 15 o 20 últimos días del cultivo (lavado de raíces final), éstas se queda- rán sin energía que consumir, pudiendo producirse grandes e indeseadas carencias. Flushing , el lavado de raíces Ya hemos hablado en clases anteriores de hacer lavados de raíces cada dos semanas durante todo el cultivo, sin embargo, el lavado de raíces final es diferente. Lo que que- remos conseguir ahora es lim- piar todo el medio donde hemos cuando vemos que una hoja empieza a mostrar signos de alguna carencia, está tomándolos de sus propias reservas, consumiéndose a sí misma BCN Haze antes de la cosecha
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