El Cultivador 35

64 cultura cannábica se forman en las brácteas de las flores y en las pequeñas hojas que los rodean. Los tricomas pueden ser glan- dulares, aquellos que sintetizan diferentes sustancias en su inte- rior; y no glandulares, que sola- mente desarrollan pared celular. Existen diversos tipos de trico- mas no glandulares y en el can- nabis se distinguen dos de ellos: los tricomas cistolíticos se des- arrollan sobre todo en el haz de las hojas (la cara superior) y también en los tallos y las flores, tienen forma de garra y cristales (cistolitos) de calcio visibles en la base; y los tricomas no cisto- líticos (o unicelulares sencillos), que tienen forma de pequeños pelos, sin base engrosada y sue- len aparecer por lo general en el envés de las hojas (la cara inferior). En cuanto a los tricomas glan- dulares, las plantas hembra de cannabis desarrollan tres tipos diferentes en los que se generan los compuestos activos que bus- camos: tricomas bulbosos, que son los más pequeños y tienen de entre 15 a 30micras de altura y se forman por toda la planta; tricomas capitados (con cabeza) sésiles, más numerosos y más grandes que los anteriores, tie- nen cabezas de 25 a 100micras de diámetro (la palabra “sésil” quiere decir “que no tiene tallo” y es que la glándula de los mis- mos está unida a la planta por tallos de una sola célula que los hacen imperceptibles), y están compuestas por ocho y hasta dieciséis células que for- man una roseta convexa (es por estas células por donde la planta secreta los cannabinoi- des y el resto de compuestos que constituyen la resina, que quedará alojada entre las mis- mas y la membrana que rodea la glándula); y, por último, encontramos los tricomas capi- tados pedunculados, quemiden desde 150 a 500 micras de altura y cuentan con tallos lar- gos pluricelulares que van cre- ciendo, elevando las glándulas a medida que la planta va madurando. Estos últimos son los tricomas más numerosos en las flores y las pequeñas hojas que las recubren. Sus cabezas sonmuy parecidas a las de los tricomas capitados sésiles, aunque llegan a hacerse mucho más grandes, con un diámetro desde los 25 a las 220 micras cuando maduran. Son estas glándulas y su cambio de color en el que nos fijamos a la hora de determinar la madu- ración de nuestras plantas. Tricomas bulbosos y cistolíticos en el haz de la hoja de una planta en crecimiento Pelos vegetales (tricomas) bulbosos y no cistolíticos en el envés de las hojas Tricomas cistolíticos en el haz de la hoja Al decidir cuándo vamos a cosechar fijándonos en el color de las cabezas de los tricomas, lo hacemos en función de los cannabinoides que hay en ellas

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