El Cultivador 35
Final de floración, remontamos el desastre Habían pasado alrededor de 50 días desde que germinamos, y ahora sí empezaban a tomar una bonita forma las flores de nuestras autoflorecientes. Las plantas medían entorno a un metro veinte y, pese a seguir soportando temperaturas de hasta 30 ºC, se habían recupe- rado de forma exitosa tanto del severo ataque de los trips , como del gran error humano. Durante estos días, para fomentar una mayor explosión en la floración, le agregamos algún potenciador biológico extra para compensar nuestro error. Además, mantuvimos el pH ajustado en torno a 5,8. Este aporte de nutrientes lo hicimos un riego sí y uno no, es decir, uno con agua y otro con nutrientes. Cuando regamos sólo con agua pusimos 600 mililitros; por el contrario, cuando el riego adjuntaba fer- tilizantes, lo reducíamos a 300. De esta forma pudimos tener más estadios de seco-mojado en la planta, aportándole un plus de energía. Tanto durante la semana que mantuvimos esta nueva fertili- zación, como durante los pos- teriores diez días de lavado de raíces (hicimos dos, utilizando en torno a 30 litros por planta, para asegurarnos de que estu- viesen totalmente limpias), la evolución de las plantas fue enorme, llegando a formarse flores compactas en la mayoría de las puntas, quedando sólo alguna más espigada, fruto de nuestro error. Para realizar el corte, fuimos observando los tricomas ayu- dándonos de una lupa, para cerciorarnos de que por lo menos un 30 % de los tricomas habían oscurecido, fomentando así un efecto más relajante, que es el que nos suele gustar a nosotros. Para secar nuestras preciadas flores hemos utilizado el mismo espacio de cultivo. Aunque, antes de usarlo, hemos limpiado todo y bajado al mínimo la ven- tilación, para que las corrientes de aire no estropearan ni los cannabinoides ni los terpenos. En este espacio y colgadas boca abajo (limpias de toda hoja, para evitar la aparición de hon- gos), han estado unos 18 días, durante los cuales la humedad rondaba entorno al 60 % y la temperatura los 25 ºC, algo superior a lo recomendada, pero la climatología exterior no nos permitía bajar más dicho factor. También cabe destacar que la cosecha se adelantó unos siete días con respecto a lo marcado por la casa de semillas, por lo que, si lo extrapolamos a por- centajes, reducimos al menos un 10 % de costes tanto de luz como de agua. Sin olvidar que estos siete días nos los ahorra- mos de trabajo y evitamos el riesgo de plagas, al durar menos tiempo la totalidad del cultivo. Pesaje y cálculo de costes Una vez secas las flores, tocaba el pesaje de estar para saber cuál había sido el resultado de nuestro experimento. Sumadas todas las plantas, obtuvimos 235 gramos de flores secas y carentes de hojas, además de unos 45 gramos de hojas de primera calidad, las cuales pode- mos utilizar para hacer desde cremas, jabones y aceites, hasta elaborados platos de alta cocina. De esta forma podemos decir que llegamos al tan ansiado gramo/vatio, sin que nuestro sistema fuese optimizado. Por lo tanto, si partimos de la base que entre costes de material (armario, extracción, semillas, tierra…), luz y agua nos hemos gastado aproximadamente unos Las muestras analizadas mostraban un mayor contenido de THC que el indicado por el banco de semillas 71 Cultivo con LED
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