El Cultivador 36
10 actualidad y activismo como los estudios realizados por todo el mundo, por ejemplo el realizado por el Colegio de Psiquiatría Norteamericano o los presentados por gobiernos de Suiza, Nueva Zelanda y Canadá. Estudios desdeñados bajo el lema “es malo, malí- simo”, con los vítores de insti- tuciones prohibicionistas y téc- nicos pendientes de la siguiente subvención, pero sin ética al pasar impasibles ante el grave crimen de la persecución de sus semejantes. Estudios inco- nexos y fuera de la realidad, contrarrestados durante tanto tiempo por miles de millones de consumidores entre los que se encuentran grandes genios como Albert Einstein, Carl Sagan o William Shakespeare. Biografías que cuentan otra his- toria a la que nos tienen acos- tumbrados en todos los medios e instituciones. Todo esto sumado a la seguridad de sus tratamientos, como tantos espe- cialistas defienden. Tratamien- tos con sello institucional pero que desembocan en unos efectos secundarios a veces más tóxicos que los efectos de la misma patología. Así lo recoge la Orga- nización Mundial de la Salud (OMS), organización pertene- ciente a la ONU, en su último informe. La OMS pide a gobier- nos de todo el mundo la legali- zación de ciertos tratamientos al no considerar el cannabis como droga. Instituciones y organismos que se olvidan de señalar datos nacionales e internacionales, donde las estadísticas indican que los consumidores de can- nabis tenemos menos proba- bilidad de sufrir un ictus, car- diopatías, enfermedades dege- nerativas… incluso que existe un menor rechazo en los tras- plantes. Lejos de reconocer la realidad, se encierran en conferencias prohibicionistas para fomentar su retórica y sólo decir con la boca pequeña que algunas cua- lidades pueden tener sus efectos en casos contados, pero, eso sí, sin hablar sobre el lobby que tantos años ha llenado nuestras calles de opiáceos y demás sus- tancias; desdeñando su uso her- bal como el aprobado por Ale- mania, Canadá, Australia y más de la mitad de los Estados Uni- dos; criminalizando a la pobla- ción por el hecho de cultivar y consumir una planta; hasta el punto de perseguir su voz a tra- vés de colectivos que deciden asociarse para poner fin a este círculo vicioso, donde sólo ter- minan ganando el terrorismo, el narcotráfico y la corrupción, que campan a sus anchas. Nos enorgullece ver que, ante este gran negocio del prohibi- cionismo y corruptelas, el modelo FAC, este modelo ético que destierra los falsos prejuicios y defiende los derechos indivi- duales y colectivos, es adoptado en otros países como Suiza, ReinoUnido, Canadá, Argentina y, en esta ocasión, Costa Rica, donde, como decíamos, ALCHEMY pasará a ser la pri- mera asociación sin ánimo de lucro del país, pero no el único colectivo que quiere poner fin al círculo vicioso que traen las instituciones con la prohibición. Éste es un proyecto nacido de los esfuerzos de activistas y expertos en traer unmodelo de asociación asambleario, demo- crático y transversal. Nacido de reconocidos miembros costa- rricenses en la defensa de dere- chos humanos y, en esta oca- sión, trabajando juntos en la defensa de usuarios y sus dere- chos, dando un paso más para poner fin a la persecución y estigmatización en la sociedad actual. Nuestra sociedad está cansada de pagar las mentiras y los fracasos en políticas de drogas, que producen un acoso diario a civiles sólo por realizar un consumo responsable. ALCHEMY ha nacido para quedarse. Aunque el camino es largo y se contrapone con inte- reses económicos (de quien ha visto en la prohibición su inte- rés), no vamos a parar, no va a cesar el avance. Cada día son más voces saliendo a la luz ante la política del miedo y la repre- sión, donde los únicos ganado- res se esconden en paraísos fis- cales. “Solo se llega más rápido, pero juntos llegamos más lejos” (Juan Zúñiga Abraham, cola- borador de la primera Costa Rica Cannabis Cup). Es con este espíritu con el que nace la fortaleza del colectivo cannábico, creciendo y demos- trando que no tenemos miedo, ni lo volveremos a tener; somos la viva voz del pueblo luchando por sus derechos. Derecho a autocultivar y consumir, dere- cho a asociarse e informarse; derechos que son decisión pro- pia y no atañen a terceros, y que todavía le corresponde menos a un estado decidir al respecto para sancionar o encar- celar al consumidor y dejar libre al traficante. Las asociaciones sin ánimo de lucro constituyen un referente en la lucha de los derechos y libertades, con una base fun- damentada en el derecho del autocultivo sin el beneficio cor- porativista que intenta cubrir con su sombra unas libertades por las que los colectivos llevan luchando años. El desarrollo de unas políticas justas en defensa de los colec- tivos sociales proporciona un contacto más directo de la ciu- dadanía con las instituciones, las cuales vemos cómo priori- zan el expansionismo de las grandes empresas por encima de derechos y libertades indi- viduales. Leyes endurecidas tras la puesta en vigor de la Ley Mordaza, ley que ya ha sido denunciada por instituciones internacionales al quebrantar la libertad de expresión los consumidores de cannabis tenemos menos probabilidad de sufrir un ictus, cardiopatías, enfermedades degenerativas…
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