El Cultivador 36
18 cáñamo E n España se está produc i endo desde hace unos años el resurgi- miento del cul- tivo de cáñamo industrial, al amparo de las leyes de la Unión Europea (UE) que permiten su producción cuando el contenido en tetra- hidrocannabinol (THC) se encuentra por debajo del 0,2 %; anteriormente el límite estaba fijado en 0,3 % dado que hay subespecies y varie- dades de Cannabis sativa con contenidos superiores (0,5 y 5 %). El Real Decreto 1729/1999 del 12 de noviembre de 1999 autoriza 25 variedades de cáñamo industrial para el cul- tivo en España, también esta- blece las normas para conceder las subvenciones económicas para el cultivo de lino y el cáñamo destinados a la pro- ducción de fibras. Las semillas de estas variedades tienen que estar certificadas por la UE. Uno de los problemas que refieren los productores que trabajan esta vertiente del género Cannabis es la dificultad de controlar le expresión gené- tica de esta especie. Es sabido que, con las condiciones cli- matológicas de Levante y sur de la Península, las produccio- nes arrojan contenidos finales de THC superiores a lo permi- tido por ley, obligando en algu- nos casos a la destrucción de las cosechas con el perjuicio económico que ello supone. Esto empuja a las empresas del sector a deslocalizar ciertas producciones a otros países y dejar en España las plantacio- nes cuya finalidad productiva resulta menos rentable. Inauguramos la primavera enfocando nuestra colaboración en la perspectiva económica del cultivo de cannabis en dos de sus principales variantes metodológicas: intensivo o ex- tensivo; y, además, según su finalidad productiva: industrial o farmacológica. Cultivo de cannabis industrial Puesta en marcha y aspectos económicos a tener en cuenta sobre costes y rentabilidades por Brigida Aránega, ingeniera agrónoma Sacos de semilla certificada de origen francés. Permiten la perfecta identificación a través del etiquetado
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