El Cultivador 36
26 cultivo exterior ponemos directamente las semillas en tierra o en una maceta, no tenemos ningún control sobre ellas y podrían ser arrastradas por la lluvia o comidas por cualquier animal. Otro modo de germinar es poner las semillas en algún algodón o servilleta y mantener la humedad hasta que brote la radícula y podamos plantarlas. Finalmente, también podemos sumergirlas completamente en agua. Si escogemos esta última opción, debemos plantarlas en cuanto emerja la primera raíz para favorecer la respiración y evitar que se pudran. En cual- quier caso, es muy aconsejable utilizar agua con una EC baja y mantener la temperatura esta- ble entre los 21 y 24 ºC. La siembra Una vez que ha brotado la pri- mera raíz o radícula, podemos plantar nuestras semillas. Para el cultivo exterior sigue sin ser recomendable sembrar direc- tamente en tierra o en el medio de cultivo, puesto que las plán- tulas son muy delicadas. Lo más aconsejable es ponerlas en pastillas de turba de coco o en un semillero para que se des- arrollen en un lugar protegido, como un mini invernadero ( esquejera ) o bajo una ventana. Cuando las semillas hayan germinado completamente, podemos optar por plantarlas en exterior o seguir con el cre- cimiento en interior hasta que alcancen algo de tamaño. Si escogemos la primera opción, debemos utilizar alguna pro- tección física que impida a insectos y otros animales llegar hasta ellas, pero que permita el paso de la luz y el aire, como una malla metálica o una tela mosquitera. Asimismo, debe- mos resguardarlas de lluvias y condiciones climáticas adver- sas. Por otra parte, si optamos por plantar en un semillero o una maceta pequeña antes de llevar las plantas al exterior, utilizaremos sustrato sin abo- nar y bastante aireado. Además, en ambos casos mantendremos la humedad del medio de cul- tivo para evitar que las plán- tulas se deshidraten. Aparte de tener en cuenta estas consideraciones, es nece- sario sembrar en la época ade- cuada. Dado que el frío retrasa el desarrollo y puede llegar a matar a las plantas por con- gelación, debemos esperar a que pase el invierno para empezar a cultivar. Pero, ade- más, también necesitamos con- tar con el fotoperiodo adecuado y una cantidad de luz solar suficiente. Es decir, una vez que el clima nos permita sem- brar, la luz será el factor más influyente en el desarrollo de las plantas. Por una parte, la cantidad de horas de luz de principios de primavera favo- rece la floración de los ejem- plares no autoflorecientes, pero por la otra, a finales de esta estación, los días son más lar- gos y se ve favorecido el creci- miento. Esto se traduce en que si plantamos índicas (BLD) o Las semillas, como cualquier ser vivo, también sufren un proceso de envejecimiento. Éste hace que pierdan progresivamente su capacidad de germinación o viabilidad
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1