El Cultivador 36

45 los orígenes de la prohibición que tal comparación era más especulativa que científica. Debido a la controversia que surgió alrededor del informe, la OMS se vio obligada a decla- rar que la decisión de censurar la comparación entre las drogas legalizadas y las ilegalizadas se basaba en un juicio científico y no tuvo nada que ver con pre- siones políticas. Según la OMS, el documento de trabajo cuyas conclusiones se eliminaron del informe oficial contenía varias contradicciones y conclusiones que no eran científicamente fia- bles. A lo que Robin Room, de la Addiction Research Founda- tion y el principal investigador del documento, contestó: “en mi opinión, se conoce lo sufi- ciente para que esas compara- ciones sean útiles”. 6 El principal problema parecía ser la poten- cial reacción que dichas com- paraciones tuvieran entre algu- nos oficiales de Naciones Uni- das. Una fuente de la ONU mencionada por la revista Rea- son , declaraba que en el Pro- grama de la ONU para la Fis- calización Internacional de Dro- gas (PNUFID) “cualquiera que quiera hacer comparaciones [entremarihuana y drogas lega- les] es un legalizador.” 7 La acusación de “legalizador” es una muestra del nivel de polarización al que se llegó en las agencias dedicadas al control de drogas en Naciones Unidas, como resultado de la tensión entre las dos tendencias en materia de políticas de drogas existentes en el ámbito inter- nacional: una tendente a polí- ticas más tolerantes y pragmá- ticas, con el centro de gravedad en Europa, y otra, liderada por Estados Unidos, que ha tratado, a lo largo de la historia del con- trol de drogas, de reforzar la mentalidad de tolerancia cero con medidas más represivas, tal como hemos podido com- probar en los números ante- riores de esta serie. Dichas tensiones también se trasladaron a los diferentes cuerpos de Naciones Unidas, principalmente entre los dedi- cados al control de drogas y a La acusación de “legalizador” es una muestra del nivel de polarización al que se llegó en las agencias dedicadas al control de drogas en Naciones Unidas Portada de la Convención Única de Estupefacientes de 1961 Sede de la ONU en Nueva York, donde se celebró la reunión de la Conferencia Plenipotenciaria en la que se aprobó la Convención Única de Estupefacientes de 1961. Autor: Neptuul, vía Wikimedia Commons

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