El Cultivador 36

58 cultura cannábica son bastante más adecuados para extracciones, mediante agua y hielo, en seco, con pre- sión y calor (rosin), o para coci- nar, por ejemplo. El secado Para secar nuestras plantas lo haremos colgándolas hacia abajo de los tallos o ramas de lasmismas. Hay diversas formas de hacerlo, desde utilizar celdas metálicas en forma de cilindro, tendederos, perchas o cuerdas de fibras naturales. Obviaremos el uso de cordaje de fibras sin- téticas, así como las mallas de secado, para evitar que dichas fibras queden pegadas a nues- tros preciados tricomas. La razón por la cual colgamos las flores boca abajo es para dejar que la gravedad haga su trabajo y que éstas se sequen de forma homogénea. Si, por el contrario, las secamos apo- yadas en cualquier tipo de superficie, aparte de que pue- dan aparecer hongos como la botrytis, por falta de circulación del aire, las flores quedan aplas- tadas empeorando su aspecto final. Hemos tratado ya como la luz, el calor y la fricción afectan a la potencia final de nuestras flores, por lo tanto, es muy recomendable que el ambiente de nuestro espacio de secado esté controlado. Ya que la luz acelera los procesos de trans- formación de la resina que se encuentra en el interior de los tricomas, es de especial impor- tancia mantener las flores a oscuras una vez que las hemos dispuesto a secar. Por lo tanto, si bien no hay problema en que éstas reciban algo de luz cuando comprobemos de forma diaria como se desarro- lla el secado, el lugar donde éste se lleve a cabo debe estar exento de luz. Idealmente, nuestro espacio de secado debería de estar cli- matizado, es decir, contar con unas condiciones de tempera- tura, humedad y circulación del aire adecuadas. Este espacio puede ser mismamente la habi- tación o armario que hayamos utilizado para cultivar nuestras plantas. De esta forma, apro- vechamos así los sistemas de aire acondicionado o ventila- dores, humidificadores y extrac- tores ya preparados para neu- tralizar los intensos aromas que las flores desprenderán durante su secado. En cuanto a la temperatura del cuarto de secado, de forma óptima la mantendremos entre los 18 y los 23 °C. Más frío podría ser nefasto, ya que cerca de los 15 °C la estructura de los tricomas se vuelve más cris- talina y se rompenmás cabezas. Por otro lado, más calor hace que la resina se descomponga y se pierdan mayor cantidad de cannabinoides y terpenos, que darán como resultado flo- res con menos aromas, sabores y potencia. El rango de humedad a man- tener durante este proceso es parecido al del cultivo, entre 45 y 55 % HR (humedad rela- tiva). Joey Ereneta, nuestro instructor, nos recomendaba mantenernos cerca de los valo- res máximos de dicho rango durante los primeros dos a tres días, para ir bajando hasta la mitad del mismo (50 %) a medida que el secado va avan- zando. No hay que tener prisa por que se sequen nuestras flores, el tiempo de secado requiere unmínimo de cinco ymás cerca de los siete a diez días, por lo que no es interesante acelerar este proceso. Buscamos conse- guir un secado lento y gradual y no que se sequen las partes exteriores de las flores, que- dando crujientes por fuera y con humedad por dentro. esta reducción de clorofila es fácil de observar ya que, con el secado, comprobamos cómo las plantas se tornan hacia colores verdes menos intensos Recortes para cocinar

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