El Cultivador 36
78 pensamiento psicodélico necesario para exponer: “Unos años antes, Modigliani ya expe- rimentaba con las tallas en madera, obteniendo clandes- tinamente el material en una estación de obras” 5 . Alfred Werner expresa preci- samente en su libro Modigliani as a sculptor que “Modigliani se veía principalmente como escultor, que había sido obligado por factores puramente no artís- ticos a concentrarse en la pin- tura”. Y sentencia justo a con- tinuación: “Algunos críticos, entre ellos el difunto Maurice Raynal y Bernard Dorival, con- sideran su producción escultó- rica superior a sus pinturas” 6 . Sin embargo, el volumen de su producción pictórica (inclu- yendo dibujos, acuarelas y obras de arte mixtas) conservada supera en miles a la veintena aproximada de esculturas que nos han llegado. Y aún con todo, sus críticos se inclinan por estas piezas monolíticas ovaladas. Son de gusto arcaico, pensadas para la frontalidad a lo egipcio, sus rasgos se adivinan gracias a líneas que socavan la cavidad del ojo y ponen de relieve unas narices alargadas, en forma de flecha. En ellas todo es longi- tudinalidad. Ese gusto por la reducción de las formas, la sencillez, Modi- gliani se lo debe a Brancusi, aunque Amedeo se decantamás por el arte egipcio y pre-heleno y Brancusi por el arte cicládico. Gracias a su amigo, consiguió exponer sus esculturas en 1911 y, posteriormente, en el Salón de Otoño de París. Esta última muestra no generó una buena crítica pues solo aquellos que le eran más cercanos recono- cieron la calidad de la muestra de estatuillas. Tampoco recibió buena aco- gida cuando se decidió a expo- ner nuevamente en Livorno. Había abandonado París por su situación precaria acrecen- tada, según dicen muchos, por el consumo de alcohol y hachís. Fue tal la decepción que esto le produjo que tiró todas las piezas a un canal cercano. Poco más tarde, abandona la escultura debido a estosmotivos y a otros relacionados con sus problemas respiratorios. Cabeza de mujer o Tete , son algunas. regresa a París para producir sus obras y alcanza su plenitud artística entre los años 1916 y 1917. Desnudos y retratos De su pintura de esta última etapa destacan sus retratos y sus desnudos. Para entonces, Modigliani ya tenía un sello personal pues sus figuras se caracterizaban por mantener la misma fisiología de su escultura, con un claro alargamiento de las formas, narices en forma de flecha, caras ovaladas, ojos pequeños y almendrados. Denis Murrell, del Departa- mento de Historia del Arte y Arqueología de la Universidad de Columbia escribe para el MuseoMetropolitano de Nueva York acerca de la influencia del arte africano de estamorfología tan característica: “Fue singular en su adaptación de influencias estilísticas principalmente del Baule de Costa deMarfil. Modi- gliani hizo bocetos de las caras alargadas de las máscaras y figuras de Baule, en forma de corazón y estrechando hasta un punto en el mentón bajo una pequeña boca situada antina- turalmente baja en la cara. Más tarde adaptó este distintivo estilo facial en una serie de esculturas, incluida la Cabeza de mujer , de 1912; y más tarde lo retuvo en pinturas como Reclining Nude , de 1917” 7 . Esta influencia es un deno- minador común en su obramás madura. Mientras los retratos expresaban profundidad psico- lógica, sus desnudos eran com- placientes. Entre sus retratos podemos encontrar el retrato de Beatrice Hastings (1915), el de Jacques y Berthe Lipchitz (1916), o el de Anna Zborowska (1917). En 1917 se centra en produ- cirlos, con un gran tamaño, un colorido vibrante, formas redon- deadas por líneas curvas que dotan de sensualidad a la com- posición, gestos relajados, como en el popular óleo Desnudo echado (1917). De las modelos diremos que muchas fueron sus amantes por- que Amedeo tenía fama de con- quistador, carismático y encan- tador. Aunque tuvo una vida amorosa muy entretenida, su relación con la joven Jeanne Hébuterne fue la más sonada pues tuvieron un hijo y el drama de su vida no acabó con su pro- piamuerte pormeningitis tuber- culosa, sino después, cuando ella se suicidó aún embarazada del segundo hijo de la pareja. Sin duda, es un retrato extraño el deModigliani, con ingredien- tes que hacen su historia atrac- tiva e inabarcable para nosotros. Lo que ha quedado sin escribirse aquí son agujeros en el lienzo de su retrato o simplemente invitaciones para que indaguéis, si estáis curiosos, y los rellenéis por vuestra cuenta. Referencias 1. Secrest, M. (2011). Modigliani . Nueva York: Knopf. 2. Ibídem . 3. Ibídem . 4. Ibídem . 5. Para más información: https://goo.gl/gQZxgb. 6. Werner, A. (2015). Modigliani as sculptor. Art Journal , 20, pp.70-78. 7. Para más información: https://goo.gl/mPKt41. Regresa a París para producir sus obras y alcanza su plenitud artística entre los años 1916 y 1917 Mientras los retratos expresaban profundidad psicológica, sus desnudos eran complacientes Retrato de Leopoldo Zborowski , de 1916-19 (Museu de Arte de Sâo Paulo, Wikipedia) Frans Hellens , de 1919 (Sotheby’s, Wikipedia)
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