El Cultivador 37
¿Qué son las plagas y enfermedades? Podemos hablar de plaga cuando el aumento repentino de la densidad de población de una determinada especie ani- mal nos afecta negativamente. Es decir, los insectos y otros animales que normalmente consideramos dañinos no son malos de por sí, sino que lo perjudicial es que el incremento de su número de individuos cause daños. Por otra parte, una enfermedad es una altera- ción de equilibrio fisiológico de la planta que puede ser cau- sada por microorganismos patógenos como hongos o por factores ambientales adversos. Para combatir ambos proble- mas en el cultivo exterior, es importante tener claro estos conceptos, ya que perseguir la absoluta erradicación de cual- quier plaga es querer alcanzar un imposible. Asimismo, los hongos tampoco se pueden curar, aunque ambos males se pueden controlar para que no nos impidan cosechar. Si tene- mos en cuenta lo explicado, queda claro que los plaguicidas y fungicidas no son preparados milagrosos. Por esta razón, en el control de plagas y enfer- medades, el tratamiento con productos fitosanitarios de las plantas afectadas es siempre la última opción, dándose prio- ridad a la prevención. Prevenir siempre es mejor que curar Si queremos evitar combatir plagas o enfermedades, pode- mos tomar ciertasmedidas para proteger nuestro cultivo. Se trata principalmente de pro- porcionarle un ambiente que sea lo más adecuado posible para su desarrollo. No obstante, en el cultivo exterior no pode- mos controlar determinados factores como el clima. Por esta razón es fundamental cuidar el resto de aspectos que sí pode- mos manejar. Una de las técnicas más utili- zadas en agricultura para evitar plagas y enfermedades es empleo de variedades resisten- tes al mal más común en el lugar. Normalmente, en las zonas más calurosas se sufren más las plagas como la araña roja o la mosca blanca y, en las más frías y húmedas, los hon- gos. Esto a nivel práctico se traduce en que, si no vivimos en el sur de la península, lo más recomendable suele ser escoger variedades resistentes a los hongos. En caso contrario, dado que la araña roja es una de las plagas más virulentas que pueda afectar a la mari- huana, optaremos por plantas resistentes a ella. Otra opción bastante efectiva para proteger la salud del cul- tivo es la evasión, que consiste en cultivar en una época o lugar donde la plaga o enfermedad no esté presente. Un ejemplo de ello sería el cultivo de auto- florecientes en primavera, que nos evita enfrentarnos a la oruga del cogollo, tan propia de los meses de más calor. El cultivo de índicas demuy rápida floración en aquellas zonas donde el clima otoñal llega pronto también sería un ejem- plo, si se hace con el fin de Aunque siempre es mejor prevenir que curar, enmás de una ocasión nos encontraremos con la necesidad de combatir alguna plaga o enfermedad. Si llegase el caso, la mejor opción para el cultivo exterior son los productos de origen biológico respetuosos con el medio ambiente. Los preparados que no respetan la fauna beneficiosa son perjudiciales a la larga porque eliminan tanto a las plagas como a sus predadores naturales. En este artículo veremos cómo prevenir estas situaciones y qué remedios podemos aplicar en ellas. 24 cultivo exterior una enfermedad es una alteración de equilibrio fisiológico de la planta Plaguicidas y fungicidas biológicos para el cultivo exterior por Mari SH
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