El Cultivador 37
62 cultura cannábica debería de ser suficiente. Se aprende a base de ensayo y error, por lo que, si por algún casual nos damos cuenta de que nos hemos apresurado en meter nuestros cogollos a curar y estos todavía están muy húmedos, siempre estamos a tiempo de sacarlos y secarlos adecuadamente, antes de embotarlos de nuevo. Si todo ha ido correctamente, des- pués de esas dos primeras semanas y durante los siguientes dos a tresmeses, se recomienda ir comprobando el estado de las flores cada siete a diez días. De forma ideal, la humedad relativa en el interior de los contene- dores estaría entre el 45 y el 55 %. Desde el momento en que cortamos nuestras plantas, hasta el final de un adecuado proceso de curado se habrá evaporado entre un 85 y un 90 % del agua que había presente en nuestras flores. Lógicamente, no queremos perder toda el agua que éstas poseen, por lo que concluiremos con entre un 10 y un 15 % de la que había pre- sente cuando las flores estaban en la planta viva. Llegado este punto de secado uniforme podemos considerar el almacenamiento (preferiblemente al vacío) a largo plazo. Cream Caramel antes del curado, todavía con humedad en su interior después del secado Harybo, durante el curado la clorofila continuará descomponiéndose El curado requiere de tiempo, paciencia y dedicación, y no son muchos los cultivadores que lo llevan a cabo
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1