El Cultivador 37

64 cultura cannábica apariencia, pero con el mínimo movi- miento muchas de las cabezas de los tricomas acabarían rotas en el fondo del mismo. Como otra opción a considerar está la de usar contenedores a los que se les pueda aplicar el vacío (siempre mejor de materiales duros y no frágiles como las bolsas de plástico), eliminando la mayor cantidad de aire de su interior y así evitar la oxidación de nuestra resina. Calificación de las flores A la hora de evaluar la calidad de lo que los californianos llamaban “cannabis de grado medicinal”, entran en juego muchos y diversos factores. Tanto los cultivadores como los trabajadores de los dispensarios de cannabis tienen la obligación de saber diferenciar entre flores de alta y baja calidad. Aquí entra- mos en un tema comercial, ya que, al intentar hacer un producto apetecible para otra gente, para que pueda ofrecerse en un dispensario medicinal, aparecen en escena diferentes elementos a con- siderar. Joey nos mostraba dos botes de cristal (con tapa hermética) con dos diferentes muestras vegetales, que íbamos a calificar en la clase. Con la ayuda de una lupa conectada a un ordenador, nos mostraba a través del proyector, la cantidad y la calidad de la resina de cada una. Ya por la apariencia inicial de las flores que nos encontremos, según la forma en la que éstas hayan sido manicuradas y manipuladas, podremos imaginarnos el detalle y preocupación que se ha puesto en cultivarlas. Un buen producto habla por sí solo. Nos fijamos en cómo han sido manicuradas, la densidad general de las flores, su esponjosidad (nos ase- guraremos de que al apretar un cogollo este no se haga trizas), cómo ha sido el proceso de curado (no interesa adquirir flores que no tengan unmínimo curado, ni tampoco aquellas que ya estén muy curadas) y obviamente en el olor de las mismas. Nos interesamos también por el tipo de nutrición y la clase de luminaria que se haya utilizado para cultivar dichas flores. En primer lugar, nuestro instructor nos mostraba la muestra de mayor cali- dad, con la lupa nos enseñaba la alta densidad de tricomas y nos hacía ver cómo los tallos de éstos eran gruesos y alargados (en este caso lamuestra estaba sin curar y la resina tenía más humedad de lo deseado). Gracias a la lupa podía- mos también observar que lamaduración de las cabezas de los tricomas era óptima, con la mayoría de ellas de color blan- quecino y algunas ámbar. La segunda muestra contaba con una mucho menor densidad de tricomas; además, los tallos de estos estaban más secos y había una mayor cantidad de cabezas de color ámbar, señales de que la muestra había empezado a perder calidad, probablemente debido a un almacenamiento inadecuado. Deducimos que esta segunda muestra, ya sólo por la observación del número de cabezas resinosas, tendría menores cualidades medicinales que la primera. A continuación, Joey pasaba los botes para que los alumnos pudiésemos ver, calificar y oler las flores de primera mano. Como es lógico, la apariencia no lo es todo y es recomendable hacer un test de combustión antes de adquirir un producto. Dispensarios como Har- borside Health Center en Oakland no aceptan muestras sin un previo análisis de laboratorio. En otros casos, la solución es consumir las flores por combustión. Nos fijamos en si la combustión se lleva a cabo de forma adecuada. No deberían de oírse ruidos extraños, si al prender las flores estas petardean y la ceniza es negra, estamos ante un caso de alto exceso de sales, debido probablemente Ya por la apariencia inicial de las flores podremos imaginarnos el detalle y preocupación que se ha puesto en cultivarlas Las flores de variedades con dominancia sativa, más aireadas, requieren de un curado más corto

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